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5.14.2014

gusanos en la pecera

omucolaboración en la serie de Penúltimos Días: “Y usted, ¿cómo salió de Cuba?"

diciembre. 1968. après Praga-París-DF… siendo la sombra de nosotros mismos, los que antes fuimos cubanos y de pronto gusanos, ahora en la pecera del aeropuerto de rancho boyeros éramos pescaítos-casi-ahogados, observados por última vez, esperando que llegara el avión de iberia, de mexicana, de la klm, cualquiera, para que nos llevara lejos del charco y poder entonces respirar. ahí estábamos, tiesos, sin apenas movernos, vigilados por los “milicianos” tras las cuatro paredes de cristal. todo movimiento y conversación con la mirada silenciada. hacía calor, a pesar de diciembre: todavía estábamos en la isla. después de días de tensión tras la llegada del “telegrama” a nuestra casa matancera. era el papelucho indispensable para la huída, entonces, pero había llegado incompleto. no incluía a mi hermano, casi en edad del servicio militar, en el “núcleo”. mi madre se había puesto pálida, leyendo los tres nombres… y el cuarto, ¿dónde-dios-dónde? en cuestión de horas mi madre en la guagua para la habana, dispuesta a sentarse días en una oficina del Laguito hasta que alguien arañara el nombre de mi hermano en el telegrama. antes de irse nos lo dijo: los cuatro o nadie, mientras mi hermano bajaba la cabeza y yo aplastaba hormigas en el patio de las arecas. mientras, mi padre en otra guagua venía del campamento agrícola adonde lo habían enviado a “colaborar”, un último castiguito de eso que teníamos que dejar atrás.
entonces, después de una semana de angustia y tensión, y ocho años (fifoverborrea: ¿elecciones para qué? mamigritería: ¡hay que irse de esta mierda!) de tratar de irnos por lancha, por varadero, por camarioca, por donde abrieran grieta, por fin nosotros cuatro en la pecera, aquella sala de espera donde metían a los indeseables decididos a irse del paraíso obrerotropical de las américas. los hombres allí sentados, con saco y corbatita estrechita de los años 60, sudaban cabizbajos. las mujeres con traje y chaqueta y pañuelo sobrio al cuello miraban para todos los lados, ansiosas, preocupadas de que los niños no hicieran bulla. y los niños, nosotros, con varios suéteres y medias puestos —porque “nos vamos” al frío del norte o el este— aguantando las ganas de orinar, de llorar, de comer, de hablar porque los padres se habían pasado días advirtiéndoles que en la pecera no se podía ni chistar. sólo si te llamaban. y eso era lo peor que podía pasar.

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12.16.2013

Dé-Y-Dad

en Penúltimos Días
un texto de om ulloa

“Dios siempre está delante de mí”, dice con frecuencia la mujer más compasiva del universo. Es a la única persona a quien le creo ese enunciado. Yo, agnóstica más que atea pero casi más atea que agnóstica, sé que tiene que ser verdad. Se le ve en los ojitos, colmados de piedad, que esta mujer tiene que estar iluminada por eso que se imaginan muchos que es la luz de “dios”.

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10.14.2013

secuelas de hijuelos

hoy, en Penúltimos Días y PilsenPortal




a finales de la década de 1980 viví en Nueva York unos años. veinteañera y atrevida, mi estadía en la gran manzana podrida fue resultado de un fracaso que me llevó eventualmente a otro. y tal vez a todos los demás. aun así, mi aventura nuyorkina fue tan memorable como disparatada y exótica. 

durante esos años, con frecuencia iba a comer a un restaurante cubano que entonces se llamaba Havana-Chelsea, en la avenida 8 entre la 19 y 20, que quedaba cerca de donde trabajaba y por donde había varios restaurantes allá llamados chino-cubanos. el HC no era chino-cubano, pero tenía una camarera china-cubana que cada vez que yo llegaba con flores o sin ellas, me daba besos, me decía “mi niña”, “mi cielo”, “mi amor”. y si llegaba con los sinuosos muchachos con los que trabajaba, la china se alborotaba aún más. hablaba rápido, regalaba carcajadas por doquier, se maquillaba lista para cualquier kabuki improvisado y nos trataba con ese cariño cubano tan fácil y a la vez tan difícil. cuando pasaban unos días sin verla, la extrañaba. 

un día que fui sola al Havana-Chelsea, había un hombre sentado en el mostrador comiendo y leyendo. era joven, treintañero, pero ya se sabía que iba a ser calvo. yo también leía mientras comía cuando se acercó la china y me agarró de una mano. 

—ven, chica, para que conozcas a oscarito —me dijo y me arrastró a donde estaba el hombre y se sentó al lado de él. el hombre sonrió con timidez mientras ella me presentaba: —esta niña lee mucho igual que tú y a veces también escribe, como tú —y soltó tremenda carcajada, como que ambas acciones le parecían sumamente cómicas. 

“oscarito” me extendió la mano y dijo “hi, how are you” mientras yo le daba la mía y le decía “hola, mucho gusto”. los dos nos sentíamos incómodos, ya que la china no nos había presentado por nombre. por lo menos yo sabía el suyo, aunque sin apellido, pero el hombre no sabía qué hacer ahora. le dije mi nombre, me disculpé y dije que sentía haberlo interrumpido pero que no quería hacerle un gesto feo a la china, que era tan cariñosa. entonces, viendo que yo insistía en hablarle español, me dijo con acento más puertorriqueño que cubano que sí, que la china era “buenagente”. me fui a mi mesa, seguí leyendo mi libro, seguí en nueva york. corría el 87. de vez en cuando me topaba con “oscarito” en el Havana Chelsea, y nos saludábamos con un gesto leve de cabeza o a veces entablábamos conversaciones breves y cordiales, casi siempre en inglés ya que él no se sentía a gusto hablando español. ya había publicado, pero tenía sus esperanzas puestas en una novela en esos días. nunca le mostré nada de lo que yo hacía, aunque me lo pidió un día, creo que por cortesía. yo tampoco leí nada suyo en ese momento. nunca le pregunté qué hacía para “ganarse la vida” ni nada personal. creo que ambos íbamos al Havana Chelsea buscando la calidez de las carcajadas de la china, su musicalidad al hablar y sus abundantes caricias verbales. además del cafecito y el picadillo, claro. 

cuando anunciaron el Pulitzer de ficción de 1989, recuerdo leer la noticia de pasada y detenerme unos instantes en la foto del autor. estaba yo en Miami, en transición entre NY y Chicago, otra vez. achiqué los ojos y sí, comprobé que el ganador era “oscarito”. sonreí y me alegré mucho por él. no tenía forma de felicitarlo, pues nunca intercambiamos teléfonos. eventualmente leí el libro y luego vi la película. y como él lo hubiera puesto: “nothing, really, to write home about”, pero sí, en ese momento la noticia de su Pulitzer me pareció estupenda, que un cubanoamericano ganara ese premio tan importante. y que fuera él, “oscarito”, que era tan “buenagente”, pues mucho más. 

y sí, fue gesto simbólico aquel Pulitzer que abrió puertas a tantos escritores “latinos” que escribían en inglés y creó lo que llegó a conocerse como la ola de novelistas de ascendencia hispanoamericana contando “the lives of immigrants adapting to a new culture” de la década de 1990 and beyond... ola cargadita de todo un poco, aún dejando secuelas y lentejuelas porque todas cantaban boleros, mambos o rancheras, pero en fin, simbólica e importante porque mojó la arena, tan seca entonces. y que un cubanoamericano fuera el surfista primero de la gran ola, pues eso, qué bueno. o qué malo, dirán otros, el “Richard Blanco” de antes de… bah. 

ayer leí que “oscarito” ha muerto, de súbito, mientras jugaba tenis. wow, me dije sorprendida. y luego sonreí, porque coño, what a way to go, really. dándole a la bola, zas, para terminar de bailar el mambo, qué rico el mambo. dale, “oscarito”, descansa en paz. ojalá te encuentres a la china por ahí.  © om ulloa


3.17.2013

en busca de alivio - del 2009 en PD

Apenas se me pasa la náusea y vuelve la intención de vomitar. Qué desagradable la arcada que nunca llega al vómito y por lo tanto nunca alcanza el alivio, qué desagradable…

Y es que una vez más me rodea el eco de la gente, gentuza, la chusma, dicen las voces autoritarias varias de todas las orillas subdivididas. Las orillas cubanas, tantas. La chusma cubana, de todas partes… ejem, ésa que le debe todo a la revolución. Y entre los cuantiosos regalos la palabra mágica: la educación, vocablo tan gratuito que conlleva amplitud mental, la humanidad propia de los habitantes de un paisito que pertenece, por obra y gracia de sus románticos y aromáticos líderes rebeldes, al tercer mundo, revolcado en el fango del rechazo del primero y segundo entre sus compinches, otros paisuchos subdesarrollados, todos liderados por héroes simplones —ésos del pueblo y para el pueblo, coge pueblo, carga pueblo, jódete pueblo— siempre arremetiendo contra el mañoso y maligno imperio del verde aunque ya un tanto mohoso. Ah, el subdesarrollo, qué gratas memorias aquellas, diría Desnoes desde su vida de dandy newyorkino… pero me desvío.

Y regreso… a la sagrada educación gratuita —del pueblo y para el pueblo, coge pueblo, carga pueblo, jódete pueblo. Entonces, digo, ese exceso de iluminación es responsable de que en nuestro insignificante islote tengamos del mundo las putas mejor educadas, los borrachos más ilustrados, las turbas (de estiércol y muchedumbres) más olorosas y menos analfabetas del universo, los escritores y compositores más profundos (y a la vez tan livianos), los cantantes dotados de inspiradas letras y melodías, a la medida de una revolución geriátrica, que no se puede agitar mucho, no vaya a ser. Y claro, gracias a esa educación sin valor, digo, sin costo, tenemos también a los mejores comentaristas, periodistas, locutores, blogueros, noveleros, bullangueros y “estridonteros” de éste nuestro cotidiano “auexilio” cargado de pueblo escapado, ratas saltarinas del buque hundido, jodido pueblo.

Y ya, ya llegué… a las dos orillas, tan bien educadas. Imaginarias y reales, pueblerinas, rústicas… de la gente, de la chusma cubana, de todas partes. Entre las dos riberas siempre cuelga la nubecilla del polvo que levantan los vozarrones autoritarios, religiosamente educados (querindangas en Coconut Grove, esposas en Coral Gables) o sovieticamente ilustrados (ah, París, Berlín, Barcelona, Madrid…), da igual, que asustan desde ambos extremos. Y de vez en cuando aparecen y desaparecen luceros independientes de luz débil que intentan comunicar lo cotidiano, lo mediocre, lo insuficiente de ser sólo eso, un pueblo jodido bajo un único Sol. Y zas, fulminantes y desenvainadas, esas voces de astros y divas (y sus subsiguientes planetas y satélites, claro) repletas de autoestima y volumen “yoísta” —yo del pueblo y para el pueblo, yo me cojo al pueblo, cárgame pueblo, no me jodas pueblo que yo sí en su momento hice y dije…— no permiten que existan los luceros independientes renuentes a flotar en sus desgastadas órbitas de ecos cincuentones. No lo permiten, de ambas orillas, porque hay mucho que perder. Sobre todo mucho verde, aunque ya un tanto mohoso, pero sigue siendo el tono que agrada… ese color verde, dicen que el color de la esperanza…

Yoani Sánchez es un lucero de luz débil que de pronto, bajo el foco intenso de la atención presidencial del mañoso imperio verde, se ha convertido en estrella. O cordera lobezna, dicen que dijo el mañoso monarca depuesto e indispuesto. Bah… e s t r e l la, al fin y al cabo. Y eso no se permite entre el pueblo, entre la chusma cubana de ambas orillas. La que le debe todo a la revolución. Todo, o casi todo. Sin la revolución tal vez fuéramos Guatemala o hasta El Salvador, con el dólar como moneda nacional. Con la revolución somos el pueblo heroico o el exilio histórico, la chusma educada y la clase media encumbrada, la comparsa de la hambruna alegre y borracha y el Glenfiddich del Big Five y sus galas, el mestizaje bullanguero de templadera constante o los motelitos de la Calle Ocho rociados de grititos, los maestros de la equitación del mundo o los judíos del Caribe.

Por eso, dirán, una estrella de la magnitud que se perfila en Yoani hay que opacarla con prontitud porque, alabao, tiene luz y destello propio; tiene ambivalencia socialista con inquietudes capitalistas o en otras palabras… ¡el equilibrio! Yoani tiene juventud y razonamiento y sobre todo, tiene lógica que después de cincuenta años de errores continuos surja un juez, no… mejor… una jueza, una madre, una mujer cubana que no quiere para su hijo el fondo del mar ni que sea miembro de un ejército de pacotilla, arrastrándose en un pantano contemplando el cielo en busca de aviones y que sólo vea mosquitos porque el enemigo lo tiene acostado al lado; o peor aun… una madre que no quiere que su hijo termine dando golpes e insultando a quien no piense como él, con piñazos físicos o en oraciones dictadas en consignas gratuitamente educadas o monetariamente financiadas.

Por eso yo, que desde adolescente he trabajado para costearme mi educación, buena o mala, carente o autosuficiente, la cual no pongo al servicio de nadie porque es mía y con ella puedo decir, sin ningún remordimiento, que no estoy de acuerdo con la mayoría de lo que se vocifera en ambas orillas del sumergido pantano cubano, tan jodido, tan chusma, tan ensimismado en su vórtice del descarrilado trencito de una revolución renqueante y apestosa a viejo y de un exilio autoflagelado en su añejo fracaso y en su constantemente autorenovado triunfo, apartada de ambos porque no les debo nada… (bueno… a una sólo el dolor en la mirada de mis viejos y al otro sólo no conocer mi propio país), quiero y puedo, desde mi tribuna personal, declarar lo que me da la gana y dondequiera y con el tono de voz que yo prefiera, y por eso quiero creer que en Yoani existe una esperanza. No sé de qué tipo, pero veo luz y claridad donde antes sólo hubo retórica y oscuridad.

Y ya llegué, a mi orilla, helada y foránea, pero mía. Eso no quiere decir que esté de acuerdo con ella en todo, ni con su marido, ni con nadie asociado a ella. Sólo quiere decir que leo a Yoani Sánchez y la admiro porque en su voz encuentro alivio. Ese alivio que ha rondado siempre mi náusea de ser cubana, durante cuarenta años de los cincuenta que tengo. El alivio a la náusea del constante querer vomitar el maleducado asco, provocado por las asquerosidades llevadas a cabo en nombre del pueblo y por el pueblo, esos habitantes del pantano de las dos orillas lleno de mosquitos amantes de la mierda.

© om ulloa

previamente publicado en Penúltimos Días, sitio de asuntos cubanos, el 29 de noviembre de 2009

1.23.2013

en Penúltimos Días, blog de asuntos cubanos


De lo cubano
om ulloa

En el blanco, Richard, poeta elegido. Elegido el desconocido Blanco por el negro presidente, el presidente socialista, ayayay. El presidente que no merece serlo porque… fill in the blank, please, que se aceptan todas las quejas. Esos cubanoamericanos que desde hace mucho somos más una cosa que la otra, sacudiéndonos siempre el polvo de un lado o del otro, caspa molesta a veces, loción protectora otras, cuna y cojín de lo familiar, siempre. Nosotros los cubanos, ah, y ellos, los cubanoamericanos. Y ustedes, ¿quiénes? Lo mismo, really pero no la misma cosa. La variante constante: un desquicie político, como un poema mal dicho, sin rima. Vaya, un cliché, maldita jerigonza bilingüe, trilingüe —que estamos y estaremos en todas partes— buscando siempre esas palabras claves que tanto nos ayudan a descifrar “lo que quiere decir el otro”. A ver, ¿y cómo se dice “inaguration”, mami? Nene, cambia la “t” por “c”… ah, y pónle acento a la “o”, como en “revolution” y dale. No, que se dice “investidura” grita el que un día aplaudió aquello de “Elecciones, ¿para qué?”, tan diestro hoy en palabrejas oficiales, aprobadas, acuñadas. O aquél, graduado en insultos, orgullos y desvergüenzas, todas definiciones de nuestro pasado, presente e inevitable futuro. Entonces, ¿qué es “lo cubano”, dime? Voy. Quiero decir, vamos.

Lo cubano fue ayer. Yes, really, it was. Richard con sus blancas orejas paradas y congeladas en la capital del imperio, hablando de todos, nosotros, us, the people, los habitantes del imperio de rasgos, creencias, motivos diferentes. ¿No es acaso el imperio el gran negocio, el gran capitalista? ¿No es ése el único motivo, más allá de un buen poema, puro, literatura del vino y del faisán? Eso, un buen poema capitalista recitó Blanco, siendo al mismo tiempo idealista. Porque es posible, el idealismo y el capitalismo. Henos aquí, presentes. Idealizando el capitalismo. Y Richard lo hizo con esos “clichés” que tanto azoran a algunos: recordando a su madre la cajera —contando dinero, vaya, capitalismo puro—, y a su padre el cortador de cañas. Cubanos en fuga ambos, corriendo con lo puesto porque en 1968 ya se sabía por dónde iba la cosa. “La cosa” nuestra, mafia en pas de deux, an intricate relationship. SIGUE en Penúltimos Días

9.06.2012

homocenso

hoy en Penúltimos Días, blog de asuntos cubanos

¿Homocenso u homocensura?
un texto de © om ulloa

Censar es controlar. En los países donde el gobierno trata de respetar a sus ciudadanos, un censo registra la cuantía y diversidad de la población —y luego se traduce en opciones para resolver carencias y desigualdades.
...
En un régimen totalitario como el cubano, que no ha sabido resolver los problemas básicos (en su mayoría creados por el desgobierno), un censo masivo sólo pueder servir para controlar aún más a la población sin facilitarle nada a cambio. Entonces, si eres parte de una minoría en ese país desgobernado, donde además de sufrir todas las calamidades vividas por el resto de la población también has sido despreciado, encarcelado, puesto en cuarentena o forzado a trabajar en contra de tu voluntad bajo pésimas condiciones por culpa de una preferencia sexual, ¿para qué te serviría ahora ser contabilizado en un censo por el mismo sistema que te ha impuesto y quitado a su antojo las etiquetas de “indeseable” y “escoria"?

Sin embargo, Paquito, el “gay oficial” de Cuba, quiere que lo cuenten. Paquito, para quien lo ignore, es creyente en el mamotreto ideoilógico cubano. ...

SIGUE

9.03.2012

castrolengua

hoy en  Penúltimos Días,  blog de asuntos cubanos



Castrolengua
un texto de © om ulloa 


 Se escucha el vacío de las madrugadas transcurridas en fríos hospitales mayamenses, el fastidioso runrún apretado de las ondas yermas de los hilillos de luz fría rebotando en los cristales sudados mientras me sostengo la cabeza y miro el piso, brilloso. Alguien se pasó horas sacándole brillo a este linóleo verdoso para que yo ahora lo admire, pienso absorta en el asco que no me abandona, dueño de mi espanto y de mi insomnio, blandiendo miedos con punta de culpabilidad afilada entre cortinas de feo diseño y polvos de tos de muertos casi, sintiéndome huérfana del mundo que no acaba de parir el prometido majestuoso corazón de la compasión que nos sirva de túnel a la muerte, única promesa firme. Y allí, debajo de una silla, está el periódico y veo el titular, enredadas sus letras entre las plateadas patas de aluminio, al descubierto, medio escondidas… como un desertor del ejército de periodiquillos que terminaron en la basura ayer éste, huidizo, se escurrió entre las sillas y cayó al piso. 

 El titular dice que una hija de un ministro del desgobierno cubano ha “desertado”. Hago una mueca y a pesar del cansancio se me enciende el sentido corrector y me agacho a agarrar la hoja escapada. Eso dice, que la niña desertó...
SIGUE

7.25.2012

¿Y ahora qué?

hoy en Penúltimos Días

Foto de Yoani Sánchez (La mano de Ofelia Acevedo sobre la tumba de su esposo, Oswaldo Payá)

un texto de © om ulloa


Sabíamos —sí, lo sabíamos— que ni el plantado y valiente guajiro Zapata, ni la tenaz y valiente Pollán ni el creyente y lúcido Payá serían los iluminados que terminarían con la maldita pesadilla que es tan de todos sin ser de nadie. De la misma manera que sabíamos —desde mucho antes y de lejos, aunque siempre chiriniando en optimista jarana que “nuestro día ya viene llegando”— que los iluminadores del sendero del regreso no serían el aguerrido guerrillero Matos ni el emprendedor empresario Mas Canosa ni el patriótico asesino Carriles ni el patriótico intelectual Montaner. Y mucho menos —sí, lo sabíamos— el grito de nuestro pueblo valiente, que ya apenas “heroico” aunque siempre patriótico hijo de la patria, que es de todos pero nunca responsabilidad de nadie. 
... 
¿Y ahora qué? ¿Qué viene después de los avisados arrestos en los funerales? ¿Qué después de la investigación cerrada y el español detenido un ratico más para convencerlo de su silencio? El desconsuelo, supongo, es el cojín de esas preguntas en la mente de tantos valientes y nunca heroicos luchadores por lograr la luz para todos. 

... SIGUE en PD

6.04.2012

ySINembargo

Y sin embargo…

un texto de om ulloa en Penúltimos Días, blog de asuntos cubanos

Siempre, desde que entendí lo que era, me opuse al embargo estadounidense a(l gobierno de) Cuba. Siempre opiné, dondequiera que surgía, que el único beneficiado de esa ley era el desgobierno castrista y sus secuaces, además de los desfachatados comerciantes del producto “tema cubano” que residen fuera de Cuba, cubanos y extranjeros, y viven de la desgracia de un país y sus ciudadanos. Tenía(tengo) bien claro que el embargo era(es) la gran muleta de Castros y Cía., por igual. El único bloqueado era(es) “el pueblo cubano”, mi gente… más o menos. Ahora pienso lo mismo, pero opino que no es el momento apropiado de levantarlo, el embargo. No, ahora no, de eso estoy convencida. Y sin embargo, lo siento por esa gente que tal vez pudiera ser mía, de ambos lados compatriotas, pero no; ahora que se vislumbra un fin —aunque no sea El Fin—, no se vale. SIGUE AQUÍ

1.23.2012

Futuro dí, lema

hoy en PD, blog de Asuntos Cubanos

Futuro dí, lema
om ulloa



Seamos optimistas. Pensemos en el futuro, y no me refiero a la venidera Confección de Corte y Costura del PCC donde el invisible hombre nuevo demostrará otra vez que es viejo, indeseable e inútil. Miremos más allá, pero sobrevolando el pasado —porque pa´lante siempre hay que coger impulso pa´tras, aunque lo negaran los absolutistas de nuestra reciente historia, los que hoy a empujoncitos regresan a nuestro fructífero pasado corrupto de musiquita, gozadera y turistanga para arraigarse a un futuro de “repartámonos el trovabisnes, el jinebisnes y el turisbisnes y démosles el forrabotobisnes” en un intento de salvar su corrupto y desastroso pasado. Yo que no tengo otro pasado cubano “en mi tierra de madre” que el que las circunstancias me otorgaron, he conjugado mis peores tiempos pensando en el futurible futuro cubano —favor de visualizar con brisas de ley y democracia multipartidista en hamaca que, aunque llena de parches y con hebras sueltas, se mece dichosa bajo una voluptuosa palma constitucional— que ha de tocarme a cambio, algún día. Porque al fin y al cabo, me digo “no habrá nada imposible de alcanzar a partir de lo que somos hoy”.

Por eso, optimista, no paro de pensar en las primeras elecciones del futuro cubano. ¿Se las imaginan? ¿Recuerdan la orgía de partidos en las elecciones españolas de 1977, dFF? Pues las nuestras dFCRC serán la apoteosis, con un sinfín de di-lemas electorales. Piensen más allá de la fábula infantil “Vamos bien”, del estancado gerundio del engañador bolero “Estamos haciendo el socialismo” o de la consecuente trova linfática “Ahora SÍ estamos haciendo el socialismo”. Piensen, sientan, visualicen, a todo volumen y saturadas de color, vacilón y sudor “las farsas que antes del triunfo revolucionario se amparaban en las grandes necesidades sociales disfrazadas de un clímax [sic] -festivo- de congas, pasquines, altoparlantes, plan de machete, compra de votos a cambios de falsas promesas, y fraudes en las urnas”. O escenario muy parecido, porque en resumen… el clima carnavalesco, con orquestillas fieles a la causa, el pan con lechón y la mala cerveza a chorros del parapeteado “pan y circo revolucionario” es lección bien aprendida de aquellas farsas pseudodemocráticas de antaño, y serán tierra fértil de nuestro pulquérrimo futuro electoralmente alterado.

En estas nuevas elecciones ningún candidato se atreverá a decir que “el obrero tiene más necesidad de respeto que de pan”. No, la cosa irá más bien por charcuterías chotas a lo “se acabó la revolución, a pensar en el salchichón”. Tal vez algún marielito se atreva a postularse con este lema: “Vota por el regreso de la escoria con historia, que ya se acabó la histeria”. Y hasta la gran orquesta Aragón tendrá oportunidad de demostrar su flexibilidad musical al volver a soplarle la flauta al candidato que coja la batuta del “quien sabe, sabe”, porque “el que siembra la lechuga, que se coma la ensalá … si tú te fuiste con otro, yo no te doy mi perdón” y por lo tanto… dale, a todo dar charanga, maraña y flauta: “…lechuga para uno, lechuga para dos, lechuga para todos y menos para mí…”.

Imagínen lo que sigue...

5.17.2011

Si somos tan prósperos…


hoy, en Penúltimos días, blog de asuntos cubanos

un texto de © om ulloa

Lo repiten tanto las estadísticas que pareciera que es verdad que la comunidad cubanoamericana de los Estados Unidos es la más próspera de las comunidades hispanas ubicadas en el imperio que nos da techo. Y sin embargo, la pobrecita Miami del 2011 es una de las ciudades imperiales con más pobreza, foreclosures, fraude y gente que pasa hambre, dicen otras estadísticas. Claro, uno no se convencería de este último dato dando un vistazo al parqueo del Versailles, emblemático restaurante de comida cubanoamericana con nombre francés (de ahí lo de cuban cuisine…) y ver el gran número de carros de lujo, o al entrar y ver la exageración de comida “típica” en los platos y barrigas de los comensales. ¿Será ésa la prosperidad de la que tanto hablan nuestros “admiradores”? ¿Se refieren a que la mayoría de los cubanoamericanos somos glotones y gordos, y por lo tanto, prósperos? Es posible que ser gordo indique ser próspero —aunque tal vez no, porque si nos metemos de lleno en los barrios afroamericanos de la Ciudad Mágica también impera la gordura McDonaldiana, pero allí los fondos monetarios son mucho más raquíticos y oscuritos…

Y bien, las generalizaciones sobre cubanoamericanos siempre me confunden porque soy uno de “ellos”, pero nunca doy la talla en parte de los requisitos. El próspero y gordo profesional “cubanoamericano” es casi siempre 100% blanco con abuelos españoles (procedente de una isla de mestizos y mulatos, nada menos), ultraconservador republicano y cato-cristiano (rara vez demócrata y nunca, jamás, santero) y apenas homosexual (bastante bugarrón, eso sí). Yo estoy rellenita de carne y me considero muy próspera de-mente pero no tanto de billetera. Soy blanca de piel, pero tenía un abuelo bastante “trigueño”, como se diría entre cubanoamericanos. Soy profesional, bastante homosexual y vivo bien, pero no soy republicana ni conservadora ni católica … ni santera. Dicho eso, lo que más me confunde de la “prosperidad” de los judíos del Caribe, como algunos nos apodan, es que pareciera —desde mi punto de vista bizquita e inquieta— que hay muy pocos de los nuestros con billetera gruesa y generosa que sueltan prenda con facilidad (o por lo menos que yo me entere) para apoyar proyectos de verdadera calidad de prensa, literatura, música y arte, respaldando así la amplia diversidad creativa de nuestra gente y la total libertad de expresión, que serían algunas de las razones más importantes que nos (o a nuestros padres) trajeron a estas costas, entre otras también muy importantes. Digo, si nos van a comparar con los “judíos americanos”, que tanto han soltado el billete a la hora de respaldar prensa y artes de calidad al extremo que los culpan de monopolizar y manipular esos medios en el imperio…

Yo no sé uds., pero a mí me escandaliza que, a estas alturas del medio siglo del auxíliame-exíliame-insúlate, no tengamos nosotros, los más prósperos, los ideales medios informativos propios, creados y respaldados por U$cubano$U$ (con tanto millonario cubanoamericano que deambula por ahí, dicen).


2.05.2011

antídoto



il. de Alen Lauzán


hoy, en Penúltimos días, blog de asuntos cubanos

un texto de © om ulloa


sí, soy anti-muchas-cosas. ser anti lo considero normal. no siempre podemos ser ecuánimes, pacientes, imparciales. de vez en cuando conviene definirse para evitar ser arrastrado por la indecisión y caer en ese fango tembloroso de querer estar en todas partes, ser todo, dar todo y apaciguar todas las pasiones. en ocasiones queda mucho más cómodo decir que no, coño, que eso no me gusta. otras cosas, por ejemplo, nos alejan hasta causar odio —ese sentimiento tan negativo que se debe evitar y callar. sin embargo, es saludable odiar y decirlo, además, para aligerar el enorme peso de lo que nos causa tanta contrariedad. si de entrada dices lo que odias, no dejas espacio para manipular emociones indecisas porque el odio sincero es el antídoto de la hipocresía.


por eso, con el tiempo, he llegado a la conclusión de que no resisto, o sea, odio, la textura de todo tipo de víscera comestible, los perfumes exageradamente dulces-florales, los platos de cartón, el cordón umbilical entre las lesbianas y sus perros, la música irlandesa, los Hombres G, el intelectual que dice serlo y se lo cree, las cenas románticas, las niñas fresas y las niñatas frambuesas, las castañuelas, los palitos chinos, el comunismo y sus derivados, los hombres con pelo en la espalda, los abusadores de ambos sexos, las mujeres con pelo en los pechos, las faltas de ortografía, las normas gramaticales, las ratas y los ratones, los elitismos de los hijos de papá, el o la “artista”, la gente que come con la boca abierta, el sobrepeso de lo colorido, la falta de color, los pedos anunciados, los dientes de oro, la manteca de puerco, las mujeres reprimidas, el Nescafé, Celine Dion, las alturas y sus vértigos, el olor de comida frita en una casa con alfombra, las locas finas que “felan y sodomizan”, los SUVs, las mujeres con tacones sin saber caminarlos, pagar exceso de $ por ver películas malas, la deshonestidad de “te voy a ser sincero”, la gente que no odia nada… ¿sigo?

y así: odio el patriotismo, por su exceso de nacionalismo y el consecuente sentimiento de estirpe, linaje y superioridad que suele acompañarlo.

1.27.2011

deuda y pagaré


hoy, en Penúltimos días, blog de asuntos cubanos

un texto de © om ulloa

(a propósito de que, entre los que van y los que no van, trillamos en vano nuestro círculo vicioso que ni sendero ni puente apenas se alza, espolvoreado de tanta esclavitud sentimental como de ira melancólica…)

hace tal vez dos o tres años —quién sabe, el tiempo se acumula en pilas varias y los detalles se pierden en categorías mixtas— me encontré a un joven (treinta y pico) en una fiesta “de cubanos”. el dueño de la casa visita Cuba dos o tres veces al año. reside en mi ciudad del norte y dice que va allá a ver a su familia y a gozar la isla, añade con una sonrisa. lo miro con envidia sana —yo siempre he querido “gozar” la isla; es mi gran sueño. la familia que allá tengo no la conozco y no me hala ningún cordón ni senti-miento que no sea el de conocer el lugar donde nací. por eso me medio-mortifica el tono desenfadado con que el anfitrión dice algo que para él es tan simple y que para mí, sin embargo, ha sido lo más difícil de toda una vida. varias veces he escuchado al anfitrión decir que tiene la “opción” de vivir allá o aquí, pero que prefiere hacerlo acá. esa “opción” lo explica todo. yo nunca tuve opción en lo que siempre fue sin duda un “exilio”, el de mis padres y el mío como consecuencia inevitable de mi respeto hacia ellos. casado con una extranjera, el anfitrión logró viajar el mundo antes de tomar su “decisión” de quedarse a vivir acá. me ha contado que a su madre, quien ocupara cargo importante en el desgobierno, le dio algo-así-como-un “ochún con chancleta de palo” cuando se lo comunicó, pero que hoy la señora agradece tenerlo “fuera del juego”. no le pregunto por qué, pero me lo imagino.

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1.01.2011

cubifantasías futuras


también publicado en Penúltimos Días, blog de asuntos cubanos, 12/25/10


un texto de ©  om ulloa

Y después del hundimiento, producido por el desgano hacia la rectificación de los dilapidados geriátricos, al llegar sus restos isleños a la Atlántida —sumergida más o menos debajo de Camajuaní— éstos son inequívocamente rechazados a pedradas fósiles por todos los náufragos, los ahogados, los asesinados, los suicidados…

Y en la popa del supersónico ferry Miami-KW-Havana de las 7am, mi oído atento a su voz que me invita a almorzar enchilado de langosta luego, en Varadero…

Y en la nueva ola democrática que baña y limpia cada rincón de la Nación, se elimina todo tipo de vocablo que se atreva a sugerir que la lección no ha sido asimilada; por lo tanto desaparecen —junto con el máximo líder y el partido único— el arroz imperial, la palma real, la reina de la salsa (rebautizada Celia Cuba) … ah, y al Rey de las Fritas miamense se le sugiere no abrir sucursales en ningún punto de la isla con semejante nombre, al igual que a ningún monarca español o de ningún otro país europeo se le concederá permiso para pisar nuestra tierra fermosa que lentes Ray-Ban jamás hayan reflejado…

Y sale por fin la biografía definitiva de Lezama donde se confirma —con fotos inéditas que lo comprueban— que era flaco, casi esquelético… que lo de la gordura, tanto física como literaria, fue una fatamorgana producto del delirio causado por la hambruna que dominó la literatura cubana del siglo 20; además, no era asmático ni homosexual (“Ese flaco acabó con el género débil”, es la cita de rigor al hablar de sus conquistas) nuestro genio del período Bauhaus de las letras cubanas, quien escribió novelas maestras de cincuenta páginas sin usar ni un solo adjetivo…

Y el nuevo zoológico habanero —luego de su reinauguración con el nombre Bestiario de los Uneacs— es el deleite de los fiñes cubiches, quienes en su divina inocencia cruel les niegan a los tiranosaurios mancos y cojos que allí se exhiben toda libertad de movimiento y expresión verbal al perseguirlos sin tregua por pasadizos y túneles elaborados —en un ataque de generosidad y arrebato de trabajo voluntario— por los que en el pasado eran despectivamente llamados “bloggers” y músicos mercenarios…


Y el antiguo edificio conocido como Focsa queda evacuado de todos sus ocupantes y empiezan las remodelaciones para construir el primer Hogar para Personas Repatriadas de la tercera edad quienes, después de décadas de fríos foráneos, desean morir de cara al sol, preferiblemente en la piscina mientras a los caballeros —y damas que así lo soliciten—, una deslumbrante china mulata les masajea los glúteos y las pantorrillas …

Y el Diario Amalgama —uno de los grandes ciberdiarios de la nueva Nación, país que se enorgullece de ofrecer wi-fi gratis a todos sus habitantes, de la Punta de… hasta el Cabo de…— cumple otro celebrado aniversario de su existencia como el periódico-revista-blog favorito de la mayoría de los cubanos, resultado de la convergencia amistosa del talento de representantes de varios medios informativos (blogs, periódicos, canales de tv) del ex exilio y del ex movimiento de bloggers y periodistas independientes de la isla. Diario Amalgama y todas las demás publicaciones que alimentan la sed de información del pueblo cubano son ahora financiadas con las fortunas recuperadas de cuentas bancarias que los desgobernantes del antiguo régimen represivo habían creado en el extranjero con fondos usurpados de las arcas del país…

Y en vista que la nueva y pacífica Nación ha eliminado las fuerzas armadas y las feas botas militares, todas las antiguas heladerías Coppelia contienen ahora centros de donación donde a cambio de fusiles y botas, la petrificada CIA Alonso —por fin convertida en mosca en la pared, por lo que le ha quedado el Nick de “assoluta cisneinsecto”— entrega zapatillas, tutús y vencidos pass de Gdó con su autógrafo…

Y paulatinamente, en Miami van desapareciendo letreros y etiquetas que anuncien pan cubano, café cubano, sándwich cubano, arte cubano, político cubanoamericano por doquier; sin embargo, en La Habana se consume cada día más el café con espumita original de Hialeah, el Miami Hero submarine sándwich con pan integral nacido en Coconut Grove y el café descafeinado de la producción cubana de Starbucks… a la vez que en la plaza de la catedral los antiguos vendedores de chuchorrevoartesanías son reemplazados por los artiluceros venidos a menos del viejo distrito miamense de Wynwood —convertido en gran centro de reciclaje de aquel material que fuera llamado “lienzo”, hoy desaparecido debido a la masiva conversión al tecnoarte—, quienes a su vez son auxiliados en la supervivencia del día-a-día por antiguos concejales cubanoamericanos que al llegar a cierta edad aún sin seguro médico han buscado el amparo de la nueva nívea medicina social implementada en la nueva Nación para “todos los cubanos”, como predijeran aquellos arcaicos médicos de la raspa-salpafuera, Los Aldeanos…

Y en el mullido asiento del vuelo La Habana-Miami de las 8pm, en mi oído atento el eco de su voz que me invita a cenar más tarde, en Coconut Grove…

Y la democracia cubana se refuerza cada día más debido al compromiso de sus habitantes de no permitir jamás que en la isla exista otra dictadura protegida por ismo absoluto de ningún extremo… por lo tanto, entre los cinco partidos políticos que logran suficientes votos para participar en el proceso electoral cada cinco años, deben estar representadas en los resultados finales tanto las mayorías como las minorías del país, sean ñáñigos, socialistas o millonarios, chinos, homosexuales, negros o cheos, cristianos, judíos o mujeres, repatriados o arrepentidos, mulatos o jabaos…

Y GCI por fin confiesa —en un séance de solar con toque de cajón— que después del exorcismo de hastío del trío de tigres tristones con que rugió la alegre maestría de su pluma, le picaba tanto la nostalgia de la singueta constante que perdió el control de cada página futura que salió de su puño sudado con el vaho del calor havananuit y el tráfico habanatranvía del deseo y la transpiración havanaron que en su juventud depositara en cada habanahembra que su imaginación inventara y que, en realidad, entonces lo del Cervantes fue pura chiripa…

Y el equipo creativo del IGAIC, Instituto Guamañanga de Arte e Ingenio Cinematográfico, recibe el Óscar a la mejor película humorística extranjera por su obra: “Cuéntame cómo fue aquel revolú”. Es el primer Óscar para una película cubana y como era de esperar, el cacique y sus ingeniosos indios son recibidos en el Aeropuerto Internacional La Libertad por tremenda comparsa, que va arrollando con ellos hasta el zoológico habanero, ahora llamado…

Y por decreto unánime después de un referéndum multitudinario en las urnas de cristal de la Nación, el apellido Castro queda eliminado de la pila nominal; y llevarlo colgado como rabo de nube tras nombre o nombrete queda declarado delito justiciable por la ley debido a su tóxica peligrosidad genética…

Y en las digitales ondas radiales de la nueva Nación, después de otro multitudinario referéndum, ya no se escuchan los viejos discos arañados de las canciones de músicos colaboracionistas con el antiguo régimen represivo, por lo tanto… chirrín chirrán… que el inteligente pueblo nuevo dice que no hay segunda cita con los que antes iban o venían sin pensar en los que se quedaban y no podían gozar del trucutú del vaivén…

om ulloa

10.28.2010

Chicharrevolución jugosa


hoy en Penúltimos días, blog de asuntos cubanos

un texto de om ulloa

Estás en el palacio de la jugosa chicharrevolución, donde los jugos emanan sacarinos zumos hasta de las mazorcas teñidas de un tierno choclo-rillo de hongos y granos. Y caen gotas al suelo y el imán-pegoste atrae, hala, atrapa. Tú bien lo sabes y entras a tu pesar. Es, en fin, el palacio de las blanquísimas arepas, los crujientes chicharrones y las prietas raspaduras, allí donde se respira guateque neoguajiro entre la jerga ajada de la trillada urbe. Tu calurosa moronvilla —mal encartonadagrafiada urbe— penetrada por las filtraciones emigradas de una latinamericanada que mama gallo, hermano; se berraquea, vale; y come mierda, asere. En esa esquina rincón no abundan pelotudos ni pizzas. El único macarranudo es un indigente al que se le amarra y se le suelta la lengua junto al basurero, masticando una costilla y alabando a un dios glotón de carne.
Y es que en el palacio de la jugosa chicharrevolución sobran la manteca y el azúcar, cierto; pero en ese cuchialcázar se come rico, te dicen los cacijefes residentes, llamados kiubans por sus huéspedes más allegados y cubiches entre ellos, en su propio dialecto. Se come rico o más bien … se traga, se harta, se engulla, se zampa con gusto la decadencia culinaria de nos y los otros, descendientes de indígenas maiceros, africanos vianderos y gallegos carnívoros.

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9.03.2010

Eslabones perdidos


en Penúltimos días, blog de asuntos cubanos


un texto de om ulloa


Somos una escalera vieja y coja, tú y yo parte de los peldaños huecos, esos eslabones perdidos a la putridez del abandono.

Lo dije mirándola y pensando en la interminable escalera que me llevó al mirador de la antorcha de la Estatua de la Libertad, en Nueva York en el verano de 1977. Peldaños y eslabones perdidos, lo repetí sin ira mirando a la chica, anestesiada como estoy por la costumbre de saber esa escalera metáfora de mi “liverdad”, a medias. Sin duda mala idea fue aquélla de subir la simbólica y estrecha espiral en medio del gentío y el calor, recordé al ver a la muchacha sudar gotitas indiscretas, porque al llegar a la cima el vértigo me venció y la bahía de la gran ciudad se meció bajo mis pies como el malestar que empezaba ahora a cosquillearme el estómago mientras escuchaba hablar a la joven.

La muchacha, cubana, me hablaba de su experiencia. Nada que ver con la mía, he ahí la llaga y la náusea. . . .

7.16.2010

puroTeatro 2


Un buendía, la visita de una vieja dama…

Chicago es una ciudad teatral no sólo en la sobresaliente escenografía de su arquitectura, merecedora de grandes ovaciones, sino también por el gran interés en el “Teatro” que aquí existe y apoya gran parte de sus habitantes.

Entre calles agrietadas por la gelidez de sus inviernos nacen obras y grupos teatrales que recogen efusivos besos de crítica y popularidad en Broadway y Londres, y algunos hasta logran salir con vida de entre las minadas y peligrosas páginas de reseñas del New York Times.

A orillas del lago Michigan se formó el celebrado Steppenwolf Theatre, que durante las dos últimas décadas del siglo XX salpicó el celuloide estadounidense con una generación de grandes actores. También aquí, entre estudiantes de la erudita Universidad de Chicago, nació una tradición de sátira e improvisación con el grupo The Second City que sigue viva aún, a través del programa televisivo Saturday Night Live, en el aire desde 1975.

Por eso, me dije, tiene mucho sentido que sea en Chicago donde debute, en EE UU, un grupo teatral considerado uno de los ejes de “la vanguardia” del actual “teatro cubano”. Se trata del Teatro Buendía, invitado este verano por el Latino Theater Festival, que organiza cada dos años el Goodman Theater de Chicago bajo la dirección del cubanoamericano Henry Godinez. ...


om ulloa

2.02.2010

escalas degeneradas


hoy en Penúltimos días, blog de asuntos cubanos

"escalas degeneradas"de om ulloa

...
las notiopiniones que abundan en el pseudoperiodismo de las estaciones de radio y tv cubimayamenses —ni mencionar voy a las de la otra orilla, que trinan a la voz de su amo— sin objetividad, imparcialidad y con poco profesionalismo me sacuden el esqueleto de rabia a menudo....

11.29.2009

en busca de alivio...

huyendo del pantano, los mosquitos y otras barbaries del trópico nuestro de cada día...

hoy, mi opinión en

Penúltimos días,
blog de asuntos cubanos