10.14.2016

deseoSOStenible


foto::man ray

deseoSOStenible, nenes, métanle ganas... 

qué bueno les quedó, me digo mientras olfateo por la web y zas... leo este artículo de El País, que no dice nada nuevo, pero que me da el término perfecto que he de convertir en tag/label/etiqueta porque el temita es una de mis letanías más convulsivas... 

Evitar que la pasión se vaya esfumando con el paso del tiempo requiere de tácticas, actitudes y cierta disciplina para conseguir lo que ya se denomina ‘deseo sostenible’ .


tiemblo de horror de solo pensar que en mi vida no haya pasión y deseo. soy presa de lo carnal tanto como de lo intelectual: lo carnal me arrastra en trobellino al trauma intectual y me hace sentir viva, cosa que a medida que uno envejece, se convierte casi en pregunta capciosa: estoy muerta o viva, me digo al abrir los ojos y salir de las brumas del sueño, when and if it arrives. es un porsiacaso preventivo, a esta edad... bah, sé que llegará el momento en que mi cuerpo se hará mierda total, lo sé. he sido testigo de tanta miseria humana, de lo corrosivo de las enfermedades, de la apatía física que trae la traidora depresión mental (que NO es señal de debilidad, noooo, sino el rastro en ruinas de haber resistido durante mucho tiempo todo tipo de adversidad, en todos los sentidos) para hacerme la invencible... pero por eso mismo, cómo no querer sentir, explotar en mil pedazos y salir de los límites del cuerpo y de la mente, una y otra vez, arrecha y berraca, cochina y dichosa... 

pero ahora, que voy sin freno hacia la viejitud del coño y de todo lo demás, esto de mantener una sexualidad saludable es mi obsesión preferida. así, me la paso dando sermoncitos a todas mis lesbiamiguitas --las peores víctimas del quickbedeath-- y buscando mil maneras de prender la llama, que siempre fui arsonista. del carajo... es terrible como la mayoría de mis contemporáneas se han dado por vencidas en lo sexual, algunas apenas cuarentonas. es deprimente, insisto. cada vez que voy a alguna fiesta, solo de observarlas sé quién tiene sexo y quién no. muy pocas singan, cogen, chingan, trinan, traquetean... qué horror. sé de gente en relaciones cortas de menos de cinco años que ni lo piensan, y las de longevos apariamentos, de más de diez, se huele pura rutina. uff, me deprime eso cuando hay tantas maneras de ser sensual, de explorar y sentir lo sexual desde la mente hasta el dedo gordo del pie...

sí, los puntos que menciona el artículo son ciertos, pero hay mucho más, siendo el elemento sorpresa lo principal... y el humor le sigue, indispensable. y no porque sea experta, es solo instinto...

recliningBeauties:1

Divine: Peter Hujar, 1975