12.20.2014

à contrecœur

me encanta el número 8. dichoso y rotundo. mi cumpleaños número ocho, el primero con fiestecita, piñata, bocaditos de pasta de langosta de contrabando, croqueticas, ensalada rusa, niñas en batas de tiritas y zapatos de charol, el más feliz de una infancia leve, sana. y adoro el 18, número elegante si los hay, mujer de smoking negro y camisa blanca abierta y tacones, transdegenerado todo mi nubil cuerpo enlazado en el regalo. y yo, sumando y restando ochos. sí, ya sé, totalmente de acuerdo... numerología y astrología, la misma catibía. 

estoy sentada en el banco de mis lamentos, otra vez. toda la mañana perdida, vestida para la ocasión de no querer estar, estando en cuerpo pero no en alma. es por épocas que busco en la suma de los factores llegar siempre a un ocho. giros y vueltas, una sola línea doblándose para darse placer a sí misma. el equivalente de "si pudiera yo mismo/a me la chuparía". eso, más o menos, estaba pensando, sentada en el banco mirando al mar, un plato llano oscuro en la bahía, imaginándomelo en la playa. aahhh, así de estupenda ha de estar, y exhalo justo cuando me sorprendió un ocho mocho, caído de algún momento puesto en su orden numérico bipolar. era un numerito ocho rojo, desteñido, que volaba bajito, a ras del suelo dando vueltas sobre el polvo. ¿a quién se le escapó este ocho? pensé y lo recogí, acariciándolo, papelucho tirado a su suerte. lo estrujé en el puño y me levanté. 

al subir al puente ya en el carro miré al agua. un plato de vajilla translúcida. si no fuera por este mar, esta ciudad-ella descompuesta en sus histerias y vaivenes, no má un pedropáramomaconduno de arenilla de vinilo. y mar sería, si no fuera. y otra vez el mar y yo, siempre el mar. una gran tentación, pensé. izquierda o derecha, titubeando apenas un instante y giré el timón. cosquilleándome el estómago cogí hacia el mar, la mejor opción. veloz y ... su sonido, lo anhelo tanto en todas partes. ese chocar leve de las olas, tal fragilidad de bestia dormida. ese pensarme yo isla de múltiples orillas. dieciocho, pensé, y este diecinueve ha sido fatal. del carajo. qué añito de mierda, aquí clavada en este lugar casi la mitad del año, haciendo imposibles malabarismos. ay quién, quién fui entonces para convertirme en este yo ajeno a mí misma. así iba por la alton, girando entre curvas y al bajar el puentecito sobre el canal, la vi, esfumándose de entre los arbustos de su antigua casa. frené en el parquecito y di vuelta a la rotonda, buscándola. la casa ya no es gris, pensé. cerré los ojos. está brava, me dije, le molesta toda esta jodienda. este jálamelacolcha absurdo. esta yo desconocida, lo sé. a mí más me molesta, disculpa. el infantilismo, el resquemor. juro que, pero... dije y sentí su voz, tenue. diciendo mi nombre, despacio, varias veces. inigualable canción de amor y cuna, de su voz tierna en mis oídos tupidos de viento y distancia. apreté los labios sacudiendo la cabeza y seguí. ven. ven si quieres, le dije, pero no. no vino.

y elmarelmarelmar. huyendo de su voz como de ella un día, hasta dar a las monocromáticas tonalidades del azzurro, capas de hermosura intensa bajo el sol. calorcito suave pero el sol, astro dios, ay. mi gran enemigo. tumbados como si nada, en medio de la vida, mucha gente joven, las vacaciones ya. ciclos vienen y van. muchachas en bikinis. vientres y nalgas. no traje trusa, me dije con pesar, observándolas estirarse mostrándolo todo, tota y todo y yo mirándome vestida para la ocasión de vivir con careta y uniforme. el uniforme de cumplir y dar la cara. reluctantly. y el mar, un plato de cristal azul. fría el agua, tal y como me gusta. la playa en diciembre, mi vida a retazos, filmografía neorrealista en mi mente. porque si no fuera de imágenes, de qué estaría hecha, de qué. de palabras y música, es la respuesta inmediata desde el fondo, oscuro, nunca silente. y me dejé caer en la arena. cinco minutos. vírate. otros cinco, de lado. el sol, cocinando suave, cocinando. las muchachas hablando de novios, riéndose, exponiendo esas nalgas a Zeus el gran traidor. lo deben saber, pero cómo seduce el calorcito, su placer despiadado golpeándoles los glúteos, divinos. y los niños trilingües saltando de un idioma al otro mientras buscan caracoles. conchas. shells. coquilles. el varón se llama mateo y su nombre lo repiten sus hermanitas una y otra vez, haciendo eco. mateo no. mateo ven. regardez mateo. mareo de mateo. qué elasticidad de lengua, y el mar chocando con ellos, sus cuerpecitos de goma repletos de vida auténticos salvavidas. y agua, porque agua somos y aquí estamos, buscándola. el sol picando más y me acerco a la orilla. meto los pies. fría. las rodillas. rica. los muslos, deliciaaaa y ya, el agua una diosa marina que me enchumba de gusto y me tiro, zas splash, con ropa, reloj y todo, no importa. no me importa nada, nada, nada. a la mierda el uniforme y las caretas. a la mierda lo que no sea el agua de este mar, fría y el sol tibio y los niños gritando en tres idiomas a la vez, chillando con el mismo deleite que siento en este momento, libre, mi camisa blanca hinchada de agua flotando a mi alrededor como un salvavidas de pudor. los jóvenes en vacaciones seguro piensan que soy una vieja loca, tirándome al mar vestida, con ese reloj caro y esas gafas oscuras y ese pelo canoso. que nunca fui como ellos, con ese desenfado jovial y esa tocadera entre sí, a carcajadas el deseo y el placer de ser, sólo ser. tal vez sientan vergüenza ajena, por mí, yo que fui ellos hace apenas una vida, así es. ah, y si me vieran horas antes, tratando de "actMYage" por milésima vez, tratando de convencerme a mí misma de que ya no existe en mí esta irreverente que acaba de hacer esta locura que los hace sentir incómodos. ah, yo la professoressa brutale y la imponente señora seria que habla quedo y no tiene paciencia con los estudiantes lerdos y huye de las reuniones absurdas donde no se decide nada, nada, nada. yo la que no soy pretendiendo serlo. bah, a la mierda ellos y su tontería, y chapoteo de deleite y floto en esta maravilla de agua que me han regalado entre tantos pesares. un oasis, me digo sarcástica. pero profundamente lo agradezco al cerrar los ojos. un intenso naranja se apodera de mis párpados y empiezo a llorar. estoy cansada de ser fuerte, de actMYage, de vestirme con disfraces de responsabilidad si lo único que ansío es la desnudez, del alma y desprenderme de la carne y sus ataduras. sus deseos toscos y la vida, enredadera de espinas y siempreverdes engañosos. sí, sólo quiero recuperar el alma porque allí dentro todavía estoy vagando por varadero buscando coquitos acaramelados bajo un framboyán morado. y nada de esto existe, existió. existirá. 

miro al este, hacia la inmensidad azul, eterna, atrayente como imán, destino de mis ojos, llenos de salitre y lágrimas, flotando en un mar que es un plato. agradezco su frialdad de invierno tibio, que no esa asquerosidad de verano hirviente entre las piernas y tanta gente, tanta. horror de multitudes y bacterias entre el salitre. esto es edén, casi. dieciocho diecinueve veinte, cuento mientras las lágrimas me limpian las pupilas, ya casi verdes. en el mar, sólo en el mar. soy una mujer madura. responsable. lo repito, pero mis lágrimas no cesan. la gordita de varadero tiene que morir. reluctantly. à contrecœur. y le pido al mar luz. le ruego que me guíe para seguir. siendo fuerte pero... conservando intacta mi locura en medio de la demencia. de tanta demencia, real y ficticia. y el mar, azul azul azul, me contesta en un vaivén de olitas suaves y lo acaricio, su superficie helada, todo ese mar dueño de mí. siempre.

sissyfo

searching@theLost&Found

mmm... look what's here, now, at the Lost and Found department....

12.15.2014

oVaCCión

Una gran ronda de aplausos. A standing ovation, sort of. Prometida para cuando me vaya. Cuando haga el sortie, el exit, el me ne vado via, uscita de verdad porque ando rezagada aún, pareciera, en el reloj de arena de la vida yo piedra gorda y torpe, ando trabada y no paso por el aro. Inconveniente, como siempre. Entonces por eso, aplausos. Bravo-hurra-regia yo en el escenario de la vida, y zas, resulta que sólo yo la única malvada del culebrón de tríos y cuartetos indiscretos; y por lo tanto, aplausos. Para mí, la peor de todas, la invisible y persistente en la memoria esperando el escobazo de la despedida, barrida tantas veces por cínica ingenua y creyente atea. Me lo prometen porque el desamor, en tiempos de cólera y ego mezquino, zambumbia perfecta para el aplauso en falso.

Porque, ironía, habría mas bien que aplaudir las buenas intenciones traicionadas y la plena juventud hecha mierda de un zarpazo. Doble, traidor y eterno, maldito. Y sin embargo, en vano intentar cicatrizar para cruzar los puentes, varios, múltiples, frágiles estructuras que se intentan construir a pesar del hedor del fango sobre el que cuelgan. Habría mas bien que aplaudir el saber llenarse el pecho de ganas de perdonar, a pesar de las mentiras y la cobardía que conlleva tal calibre de desamor y su prórroga, los intermedios de obstáculos infinitos. Sí, tendría yo que hacer un clap-clap-clap sarcástico a las manos necias usurpadoras de mis ojos entre tantos pestañeos, suspiros. Habría que cortar todas esas manos colmadas de aplausos huecos, aplacarlas de sus dedos hipócritas que aún contienen mi adn bajo sus uñas, y con ellas elevar un altar pagano a mi gesto genuino de alzar la bandera blanca, en blanco, izarla al viento en busca de oxígeno y sin embargo, a pesar del fango debajo del puente, seguir intentándolo porque un día, hubo un día que no fuimos esto. Y es lo que cuenta. At the end, the only thing that matters.

Entonces, lo estoy esperando ahora que, desvelada insomne, la vida apretándose en mis ojos con el peso de la muerte rondando todo lo que de verdad quiero, veo la promesa. Aplausos. Porque me atreví a conciliar para salvar el brillo, una vez más. Indisciplinada yo, buscando la luz que voy a necesitar respirar cuando la oscuridad sobre mí se deposite, total. Para cuando de verdad --porque pareciera que aún no me he ido-- me vaya en silencio mordiendo sogas, pérdidas y vida coagulada en su espesor cruel.  Y ya que la veo, la promesa, quiero ahora escuchar el aplauso a mis espaldas, amplias. 

Es que tienen toda la razón; hay que aplaudirme tanta resistencia, perseverancia, humanidad. Claro que sí, deben aplaudir mi elegancia hacia las pésimas acciones, mi impecable guante de seda resguardándolas, porque la risa y el encanto, y mis dedos tibios sobre sus labios, deseándoles lo mejor de la lluvia contaminada de la vida, límpida para ellas, filtrada. Sí. Hay que aplaudir mi rostro, sincero, mirándolas bajo la luz, rociándolas del brillo que de mí emana, suelto y libre, iluminándolas, porque no, el fango no es mi hábitat. Vivo y respiro en la verdad, y ahí, sentada en su mejor cojín, espero el aplauso.

Porque lo prometen, pero no se van. Se quedan, merodeando el cadáver. De lejos entre cortinajes polvorientos. Día a día. Vienen, llegan, miran,  husmean a ver si ya estoy muerta, desapercibida, y se van, sin aplaudirme. Por eso aún no lo escucho, el eco del aplauso a mi paciencia y lealtad. A mi desenfado y falta de rencor en cada capa al descubierto, porque mi fe en la magia y la amistad de un día, eterna. Por eso de ellas no me he ido, me sostienen y me beben porque en mi reflejo saben también que no fueron sólo este vacío que son. Admiran mi aguante ante esta vida compartida y sus traiciones. Las inmerecidas decepciones, los desalientos, las sorpresas tardías, las voces en frío desmenuzando y minimizando. Ni se imaginan mis elocuentes párrafos de meditaciones a solas, frente al mar, perdonándolas. Entonces, cuán cierto que esté esperando el gran aplauso que merece mi gran pasión, mi ingenuidad ante tanta vida distorsionada. Ya ven, y qué bien lo saben, que todavía estoy y no me he ido aunque ansío el aplauso merecido por haber sido esa nada constante que se mereciera respeto y lealtad en vez de mentira y engaño, traición. 

Por eso, porque sé que lo saben, demando mi aplauso. Que se oiga, coño, que se oiga. Venga, que levante polvo y haga eco, cuando con manos necias --las de ustedes, que no las mías que son sabias y escriben estas vainas, estos devaneos, estos gritos densos de histeria mansa-- y dedos de uñas pintadas, sin mirarme, me aplaudan y de una vez para siempre me saquen, me sequen tanto llanto, me  entierren y olviden en el hueco inmundo que merezco, por todas mis malas acciones, numerosas e irreconocibles en medio de mi propia verdad, mía sólo mía esta asquerosa sinceridad y transparencia. 

Y sin embargo, repito, no lo oigo, el aplauso. El prometido clap-clap que me haga desaparecer de una vez detrás del telón. Y así, llegan una y otra vez con el pico abierto a mi nido, rapiñas en busca de... Qué, a robarme qué, yo tan generosa de carne y lo fluido, del sentimiento grandioso y mágico que niego al olvido corriéndome eterna por las venas, palabras triturándome el pellejo, buscando salida. Y por lo tanto, aplauso. Buscándolo, entonces ustedes, todo eso que quieren aplaudirme para que me vaya y quiénsabequé de mí tan vil, tan poca cosa, tan insignificante vienen a buscar. A chupármelo del cráneo como antes me lo chuparan de la piel, de la boca, de entre las piernas, del pelo, yo tan dispuesta y viva a darlo todo porque en el todo está el entero y en el entero está el fragmento, cada uno. Los pedacitos de ustedes, bultos polvorientos, silentes. 

Así que aplaúdanme que me lo merezco. Vamos, qué esperan, yo sombra en el escenario y ustedes aún tras el telón. Yo tan invisible, la que no aparece en fotos ni se menciona al pie de página. La que nunca existió, fugaz, y sin embargo, aquí estoy. Impertinente esperando el aplauso. Dénmelo, pero suéltenme después. No se agarren más a mis hilos sueltos que flotan en el viento, no, buscando en mí lo que ustedes no se atreven a dar. La cara, dar la cara a la verdad y aguantar el bofetón de la vergüenza. 


doStipOS



Hay personas cuya composión humana es tan deficiente que nunca se enteran. Aunque se miren en el espejo de la vida y el reflejo se les desintegre al no poder ver más allá de la gruesa capa del ego que los cubre. 


12.10.2014

deBOCAaBOCA

me comería esta amapola de intrínseco néctar naranja chorreando de sus pupilas seda negra
y mientras las intermedias margaritas. y succionando de los nardos su pálido verdor, tragándome las esbeltas rosas blancas y de su perfume invernal asfixiándome la risa loca que de sus espinas mana me hartaría de tanto fulgor.

y este racimo de uvas negras y gordas, jugosas, imaginarlo recién bañado en agua fría corriendo sobre ellas libre justo antes de la mordida succionando tanto rocío. y las semillas, pepitas en cada una de sus lenguas dando vueltas y vueltas desmenuzando la pulpa abundante, y yo mirándolas.

saboreándolas fermentadas entre tanto estupor de boca a boca, añejadas a propósito de ser líquidos calambres en mis dientes, corrientes vertidas en vino púrpura manteles blancos de encajes limpios de sombras; y sin embargo, calados en cenizas por doquier.

texto © om ulloa
foto: Christo Dagorov @culturainquieta

fantoma$

"...Yet a closer look at Phantom reveals exactly the opposite. This record-setting picture typifies everything that goes wrong when photographers think they are artists. It is derivative, sentimental in its studied romanticism, and consequently in very poor taste. It looks like a posh poster you might find framed in a pretentious hotel room." 

Jaaaaa, aymimadre, jaaaaaa @the guardian, la botaron con el bate y todo... El viejo debate que si no es arte sólo tecnobaba mecánica, la foto y grafía. 
$6.5 millions for this photo... art?

12.09.2014

cÓnicO

--oye, va a ser difícil con estos conos...coño.
--nada es imposible.
--sí pero... y el tuyo es más largo que el mío.
--el tamaño no importa.
--no sé, difiero.
--la punta es lo importante. y las dos tenemos punta.
--la mía es más gorda.
--eso sí, suculenta.
--no sé, no me convence esto. si dicen que el olfato es el sentido esencial en el sexo.
--juega con el aroma de la memoria y ya.
--mmm, no sé, no sé...

metamOr

12.05.2014

un'altro caffè



Of coffee and notebooks...

“Coffee is real good when you drink it gives you time to think. It’s a lot more than just a drink; it’s something happening. Not as in hip, but like an event, a place to be, but not like a location, but like somewhere within yourself. It gives you time, but not actual hours or minutes, but a chance to be, like be yourself, and have a second cup.” 

Gertrude Stein


...Keepers of private notebooks are a different breed altogether, lonely and resistant rearrangers of things, anxious malcontents, children afflicted apparently at birth with some presentiment of loss.  

Joan Didion

caUght

12.03.2014

callaDAs

me bañé al mediodía porque la mañana se complicó. mi padre dio mala noche otra vez --a pesar de prometerme en sus tinieblas que se portaría bien por ser mi cumpleaños. al decirlo, me miró ausente, y el peso de su mentira blanca en mis ojos se depositó. me besó y me dijo mi hija y sentí el cansancio que me invade hacerse parte de mi adn, con toda esa genética peligrosa que cargo. ay las voces, la bulla... y el silencio. ha entrado y salido mucha gente de la casa esta mañana, visitas inesperadas, parientes maternos, sonoríficos. he tratado de evitarlos escondida en el patio, entre el sol, la brisa y las lagartijas. extraño día de cumpleaños en el trópico. intento trabajar a retazos mientras me llaman los amigos de siempre, los fieles, los que de verdad ansían mi felicidad. los que hemos sido felices juntos, y lo recordamos con gula. por fin al mediodía me bañé, me puse la camisa más blanca de todas y salí, a festejarme yo sola en medio de un día hermoso con telones y actores tristes por doquier. manejé sin dirección, no sabiendo adónde ir en esta ciudad extraña llena de espinas y buches agrios. qué me apetece de almuerzo, pienso cambiando el tema, mientras en el radio musiquita clásica y malas noticias del extranjero, que no es aquí oh no. salmón, me digo, me apetece salmón. y tras unas vueltas en busca de, termino con una deliciosa ensalada de espinaca y salmón servida por una camarera solícita. qué bien, me digo, cada vez que me viene a preguntar si todo está bien, señora. señorona, sono io. cuántos años cumplo, me pregunto por décima vez. bah, para qué sacar cuenta. reviso los emails, tracking la nueva computadora, los mensajes de cosas buenas y los invisibles, que no dicen nada. la rubia me desea un día estelar, ella y su exquisita palidez. hace tiempo no nos vemos, pienso distraída. el lucero me asegura que guarda un abrazo para darme después de una copa, a mi regreso. me río. antes nunca se acordaba de mi cumpleaños, jamás. ahora sí, fija como un reloj llega cargada de regalías. y sí, lo aprecio, pero ah, la ironía. salgo a caminar bajo el sol y me siento vieja, llena de huecos a pesar de los cinco piropos a mi pelo en lo que va de este día, casi todos de viejitas cubanas, las descaradas, mientras entran y salen de la pastelería tras zamparse varios chocolates. pero eso fue después. antes, una hermosa mulata que masticaba a poco distancia de mí, mirándome absorta entre mis canas, antes de pagar e irse, se me acercó. gotta tell you, gorgeous hair, honey. gracias, really. y pestañeó sus ojitos pardos, seductores. es una temba, pensé, acaramelada cuarentona, te queda como anillo al dedo... gordo del pie, y me río. en otra época hubiera picado el anzuelo, hubiéramos terminado en un sudado afternoon delight. y hoy la dejo escapar, con lo rico que hubiera sido que me acariciaran las greñas sus manos finas y mestizas. y la boca, púrpura y rosada, delineada en marrón cosquilleando mis manos llenas de manchas y cicatrices. riiing, oyeee. suena el aparatico y es eLLa. cómo la estás pasando. bah, bah y bah. se ríe, bueno, por lo menos estás babeándote bajo el sol y no con este putofrío. le cuento lo de la mulata y las viejas. se ríe. dale y cuéntamelo luego. eso hago. sigo y decido ir a ver el mar, mi terapista, el mar. tengo un nuevo rincón favorito donde corre una delicia de brisa. allí me siento, a veces horas. hoy llego y no hay nadie, apenas. cierro los ojos y recuerdo, cosas buenas, sólo cosas buenas. corre la tarde y nadie me invita a un café, qué triste. recojo el bulto de mi sombra cuando la niñera colombiana que se ha sentado a mi lado ya quiere contarme algo más complicado que todo lo que ya ha dicho. disculpe, me tengo que ir y le paso la mano al pelo del niño, precioso. cuando llego a casa, me han enviado flores. dos hermosos ramos, fresco y oloroso uno, blancas callas el otro. tengo una llamada perdida de la licenciada, desaparecida ella en alta mar. ayayay. mañana será otro día, y en eso llega la nueva computadora. justo cuando empiezo a empacar la rota, que no encendía durante semanas, enciende. se ha puesto celosa de la nueva, no quiere que la reemplace. ya, le digo, después que me gasté un pastal en la nueva, no te jode, tú la bella durmiente despiertas, cabrona. rrrrrr, dice. y me río, desencajada, pero me río. mañana será otro día, pero no el mío.

bajoelsignodefuego


12.02.2014

caLLas

¿por qué callas? en medio de tanto ruido, las ofensas vocalizando indirectas y sin embargo, operático el canto disperso y mudo de las flores entre arias de aromas. o mia cara bambina, ¿por qué  escondes el rostro y sin embargo envías señales de humo, contaminado, sin filtrar las ideas de otros mientras cantas tal triste aria de pulmón marchito? así, entonces al descuido, el viejo y empolvado escenario se estremece y tras el telón retumban melodías arcaicas. ¿por qué callas, carmen trágica y habanera, siempre en busca de mejores escenarios? porque a tal diva no le bastan las ruinas y su drama, esas nubes polvorientas. no, tal diva maldita requiere foco, luz brillante, amores pésimos, lamentos hondos, pasiones bajas, carne a mordidas, arañazos pérfidos. pero nunca silencio, nunca.

y sabiéndolo callas, y tragas el murmullo denso del silencio amargo deslizándose por la desdicha de tus múltiples gargantas mientras con los ojos bizcos, tuertos, fuera de vista, observas, escudriñas... porque quién dijo que out of sight out of mind. y sin embargo miras --ay mira cómo miras y suspiras mientras usurpas y te llevas lo que no quieres dar-- por esa puerta entreabierta que da al viejo escenario de tablas mohosas, chirriantes y resbalosas. y al hacerlo la lengua se te enreda como aguja de pino en su bosque de mentiras siemprevivas. ah el hedor, diva, se te clava en el ofato de la exclamación. y, sin guión, desnuda y a la luz de mis pupilas insomnes finges sorpresa aun sabiéndolo siempre inminente, esa inercia de acción entre las flores marchitas, ahora que es ya otoño. y nos queda poco, poquísimo de este aire sucio que tragamos en el operático duelo cuando cantas out of tune and without foresight las citas de otros, muletas repentinas que te cargan, creyéndote acusatoria. ah diva carmen, descarnada tú marioneta de hilos sueltos, dime ¿por qué callas obstinada cuando cantar pudieras?

regnavaNELsilenzio

12.01.2014

TheVesselSalvaged


When a house is on fire,
the vessel salvaged
is the one that will be of use,
not the one left there to burn.
So when the world is on fire
with aging and death,

one should salvage [one’s wealth] by giving:

what’s given is well salvaged.
Whoever here is restrained
in body, speech, and awareness;

who makes merit while he’s alive:

that will be for his bliss after death.







The Buddha, Baby, the original rapper

11.27.2014

gracias

dar gracias. buena idea, aunque uno crea que no haya motivos, que son todas ridiculeces del capitalismo gringo. dar gracias aunque uno se sienta ahogado en un cubo de mierda de vida podrida y nada sea como debiera serlo. sí, dar gracias por nada, y a cambio de nada. a la vida escuela y su oscuridad maestra. 

esta fiesta americana siempre fue mi favorita, considerando que llegué a este país casi adolescente, con tradiciones híbridas catocomunistas. por eso todo el rollo de los indígenas y su buena fe hacia los cara pálidas y pesteApata sonaba groovy. eran los setenta del siglo pasado. love, peace & souuul train. años de descubrimientos juveniles. keep on trucking staying alive. ya luego en los 80, con mis padres idos al sur, yo en el norte disfrutaba mucho mi independencia y los thanksgivings con parientes más afines y amistades y romances breves. la idea del potluck dinner me encantaba, tan democrática. los días de fin de otoño, el olor a leña, el grupo colaborando a darnos calor "en familia" escogida, que son siempre mejores. eran celebraciones tan distintas al grotesco exceso de mis Navidades mayamenses, donde en casa de mis padres se reunían entre 50-60 amistades y familiares. y la tomadera y el bailoteo empezaba temprano hasta las tantas. detestaba todo aquello y trataba de escapar, pero había que ayudar a mi madre a preparar sus manjares por obligación. tal vez así, en contra de mi voluntad, aprendí a cocinar un poco, pero nunca como ella, tan sin esfuerzo y con tanta gracia y sabor.  y mi padre, excesivo y glotón, henchido de orgullo en poder ofrecer tanto a tantos.  abundancia, palabra clave en su vocabulario. y toda aquella gente, ¿dónde está hoy? muertos, idos, reñidos, olvidados. sobre todo por él, que se empeña en olvidarlo todo menos insultarme a mí, que soy su guardián carcelero. 

con los años mis thanksgivings han sido variados y cada vez más íntimos. tal y como siempre los he preferido. tranquilos, para dar gracias a sotto voce. pero éste es el más triste de todos, tal vez el último con ellos. y éste es el primero sin eLLa, mi sous chef favorita, tan lejos porque las circunstancias de los últimos meses nos han sacudido todo. los esquemas y planes. las idas y venidas, tan en vano. eLLa me dice que va a ir a ayudar a un shelter un rato. guardo silencio. tan benéficas las dos, ayudando al prójimo. estupendo, le digo. cuéntame luego. nos extrañamos pero para qué decirlo, si esto pica y se extiende. lo sabemos, lo asumimos. pero cuesta. cuesta tanto no dar el paseo por el lago y sentarnos un rato en el jardín japonés de Lincoln Park. en silencio. esperando la hora de ir a casa de la china. o de las colombianas. o regresar a casa, comer tranquilas mirándonos con el inmenso agradecimiento de habernos encontrado. inmenso. 

cierto, no tengo mucho por lo que dar gracias hoy, en concreto. tal vez en medio de este abismo no recuerde nada bueno y me aferre a mis hábitos. pero quiero ser agradecida con la vida que me está pateando. quiero dejarle saber que tanto como me ha quitado me ha dado. y aunque hoy no sea el mejor día para recordarlo, hoy que tanto quiero y necesito y no puedo obtenerlo, hoy doy gracias por poder seguir intentándolo. 

que todos gocen hoy y siempre de la paz que trae el agradecimiento de estar vivo. por lo menos. 

11.26.2014

bestCovereDup




best ever not quite sure, but pretty damn good... and a fun compilation... @theguardian 50-best-covers-of-all-time

11.21.2014

vederti

Roma 1956 Franco Pinna
psst, ascolta..¿quieres verme? 
vederti, ah, a ver... 
¿te gusta? ¿te gusto?
molto, cara, molto 

stairporn iii

@culturainquieta: Gorgeous, beautiful stairs


otra de mis manías --las escaleras. ascender descender deslizarse por el pasamanos pasar la mano por el desliz de la proyectura entre peldaño a escalón de un eslabón resbalar subir o bajar a la arquiporno cuidando la grafía lenta y pura y recorrer el ámbito descansar en el rellano relleno de espacio y en caracol me arrimo a un muro curvo y todo desemboca en nalgas de metal madera y mármol... sublime derecho de elevación

enjoy...

AYamorCONesaVOZ

taquito de oído la gran Selma Reis, y cantando canciones cubanas... enjoy them que me han ido comiendo el tímpano en medio de toda la bruma, ay amor

10.26.2014

verdeQUE

el otro día, eLLa, que arribó con su aquíToy flechazoRpresa, y yo perdidas en los nuevos barrios mayamenses para nuevos nosequé, buscábamos arte y color en medio de un día de lluvia infinita. después de media vuelta, hartas ya de ver gente que se cree linda pero feafea con su bobería a cuesta, decidimos comer barato después del zarpazo de un espresso raquítico y acídico a 3cocos el golpecito en un tal café pantera, que dicen es lo máximo por estos lares. y luego de rugir como lincetigresaleona, eLLa, que cuando tiene hambre no cree en nadie, se pone con el telefonito a yelpear a ver qué, en wynwood y alRRedores diseñadores, se prestaba para nuestra humilde digestión.

salió en primer lugar un tal DeliciasPeruanas, y fuimos paLLá, pero no existía ya... niñas, haceRatoEsoNoEstáY, dijeron burlones en la gasolinera de enfrente. empapadas de tanta guanajada, ya con las ganas de lo peruano en la punta de la lengua --porque hay tres o cuatro cocinas en el mundo que sin ellas no seríamos humanos... y la peruana es una de ellas, con la mexicana, la china y la italiana, que lo demás es bobería y fusiones engatusadoras de carbohidrato. así, suspirando pero no en limeño pero sí en cubano por arrocito verde descubrimos entonces otro peruano en la biscayne y la 25, llamándose bien cursilón SaborAperÚ, pensé pero paLLá fuimos. 

en medio del aguacero y ya tirando para las dos de la tarde, aquello estaba repleto de niñatos y nenas fresas peruanos, fusionados y lindos. y claro, las camareritas eran todas nenitas chiquitas, trigueñas y serias, esfinges casi, de boquitas carnosas y acento hueco, hueco, huequito. y ni una vez me miró a los ojos la que nos tocó, impaciente con mis preguntas, merecedora de una buena nalgada en su culito apretado. cálmate, me dice eLLa tranquila, riéndose. mira como hay gente, es buena señal, dice. y sí, todo estuvo muy rico y comimos con hambre abierta, que es como único se debe comer... en resumen, nos tiramos por los clásicos, ah, pero el arroz  verde con camarones, azuquita deliciosa a pesar de estar ensopaíto, que yo lo prefiero desgranado. se lo dije a la camarerita, que entonces, y sólo entonces, dejó que una leve sonrisita se asomara a su boquita protestona. cabrona, pensé, pero eLLa me contuvo.

entonces, recomendado queda el lugarcito, que aunque miniatura y apretado, sirve abundante, relativamente económico que no barato, y bueno, muy bueno. y al que le gusten las camareritas peruanas sádicas, pues eso, que allí abundan. 

amigovioYfollamigo

rebate debate con la lengua, qué ricura

la RAE incorpora nueva palabreja... amigovio, y los españoles quieren incluir entonces follamigo... eso, a contaminar la lengua, coño... que se deja, que se deja

en el El mundo

10.23.2014

leicayami

pues para el que no lo sepa, esta ciudad-ella tiene una milla de los milagros. cosas veredes, Sancho. por lo tanto, después de hacer mil malabarismos con un viejo por aquí y otra vieja por acá, tejiéndome una peluca de paciencia gris y encajándome gafas oscuras, que no opacas, fui a la milla de los milagros a pagar el teléfono, que entre tantas cosas que hacer, socorrer, salvar de la pudrición humana, se me había olvidado. 

es que no doy abasto, me digo de pasada pensando en mil detalles, todos en vano. porque la vida... y cada uno de ellos, mis planes y esquemas para facilitar esto y aquello, en vano. yo subida en el podio del razonamiento, puliendo esquirlas desprendidas, en vano. yo desperdiciando años, en vano. entregándoselos a ellos, que me los dieron todos, en vano, en vano. sí, porque todo esto es en vano, las idas y venidas tragando humo de cenizas y atorándote de furia, despecho, rabia contra esta vida y su despelote, constante... entonces, en vano y de manera colosal entonces, mi fracaso. y sí, entenderlo como lo sé, inteligentemente; saberlo como lo veo, con claridad venir hacia mí, es lo peor. but if not me, quién y de quién y por quién... y no siempre fuimos esto, no.

pero no doy abasto y me lo siento, aplastante. y salgo de la tienda esquivando vendedores insufribles que me quieren encasquetar otro teléfono más. váyanse a la mierda, casi les grito, irritada, irritable, pero no. soy más que esto, me digo, mucho más. y me río de mí misma, viéndome en el reflejo del ventanal. es que si no tú quién, y que me ría --me digo-- es buena señal. además, mira mira mira, es un día espectacular sin una nube en el cielo y circula una leve brisa. demos gracias, pues, me digo, que estás en la milla de los milagros. demos gracias al unísono, yo, ellos, y todos los demás aún en pie, tremendo milagro. y decido darme un paseíto, mirar gente, ver qué hay de nuevo por acá. por este submundo de un mundo que no es mi mundo, pero casi y voy, como siempre, lenta y densa, observadora. así un rato hasta que vislumbro el punto rojo de un letrero que me llama la atención. Leica. como no veo bien, y las gafas oscuras que no opacas... me acerco más, porque como que no me lo puedo creer. a Leica store? pues sí, tremendo milagro. una tienda que vende cámaras Leica, de las más deliciosas y caras del universo, en mayami, pobretona tierra de nadie y rica lavandería de dineros sucios donde todos los fugaces vienen a reinventarse. enchapados y envueltos en nuevos tules, siempre. bah, en serio, que no me lo puedo creer, ¿venderán algo ahí? me digo caminando en medio de un sinfín de tiendas cursis de utensilios para novias, bodas y divorcios, una tienda que vende el fino invento de un inspirado Ernst Leitz. increíble, indeed, la milla de los milagros. 

curiosa entro a la inmaculada tienda donde reina el silencio y una jovencita, sentada al fondo, surfeando la internet, me recibe, contenta de hablar con alguien. termómetro infalible la ansiedad del vendedor cuyo día es un ciempiés de horas inmóviles. just let me know if... sure, just admiring the wares. unos cuantos modelos de Leicas novísimas y preciosas enfundadas en mágicos plateados descansan en mini vitrinas. sin precio, claro. todo de muy buen gusto, fotos enmarcadas colgadas en las paredes, asientos minimalistas. rojo y negro por doquier. me acerco a la joven. saludo y en mi mejor voz amable le pregunto que cuánto tiempo lleva la tienda abierta. ah, really, digo sin escuchar. recito que me sorprendió ver una tienda así ahí, en la milla de los milagros para novias ingenuas. la nena sonríe, in the know. me dice que hay varias en el país. la consabida de nueva york. una en san francisco... pero ¿en miami? insisto... ¿venden mucho? duda ella en contestar y esa es mi respuesta. veinticuatro al año, al público mayamense, sería un gran logro. dos al mes. pero la nena ya contesta, servicial... como todo en esta ciudad, me dice, we mainly cater to the high end Latin American market, where there are no Leica stores. ni nada de todo lo demás. ah, claro, respondo. makes sense, digo, but of course. le pregunto entonces por las fotos que cuelgan. well, we have exhibiciones, y presentaciones, casi siempre de fotógrafos locales, dice. me pregunta ella de dónde soy, por el acento y porque me quiere apuntar para invitarme a las presentaciones. ah no gracias, le digo, no estoy siempre aquí, ni allá ni en ninguna parte. well, you can follow us on facebook, añade sonriendo. ah, claro. y mientras miro un catálogo, me dice cuál es la próxima presentación, por si estoy y me interesa. achico los ojos y le pido permiso para ir al baño. porque tengo que marcar cuanto baño hallo en mi vagar. es una manía muy importante, me digo, para cuando sea homeless y tal. 

sentada en el toilet del baño, inmaculado, hojeo un panfletito. y pienso en todas esas torres de vinilo blanco y balcones azules frente al mar, todas iguales, desafiando al gigante dormido. ¡al mar! sigan, sigan cuqueándolo, drenando y dragando por doquier cuando se despierte, se van a tener que tragar tremendo cable marítimo. y arena, mucha arena. y torres, torres, museos, museos, tiendas, tiendas. porque todo esto para quién, ay para quién. 

y salgo del baño, manos limpias y todo, y me despido de la nena, muy amable. dejo atrás el frío acondicionado de la tienda y me voy caminando, en medio de un día espectacular hacia la vida --gris y torpe, que me espera. voy pensando que tengo que buscar mi Leica vieja, antique ya casi, quequiénsabedóndecoño está guardada, sumida en el silencio del olvido del closet ese que cada vez que lo abro, explota en vahos siniestros. na, mejor, no, que la recuerdo mejor. como todo lo demás.

miraClestarship

quellaBestia


ma che, ma che! sei ancora ceica? non vedi li quella bestia?
Sofía?
eccola, Sofía! bestia!