
Memories are what you no longer want to remember.
Joan Didion
fotomontaje: Thomas Barbéy
es peligrosa la luminosidad del meteorito. tanto que fulmina. son frecuentes sus penetraciones en la atmósfera terrestre aunque ni se sepa. celestiales son objetos que caen, descienden hasta a veces en lluvia, gotones y gotitas dícese de ellos los meteoritos, del griego "metereon", o sea, fenómeno del cielo. fugaces y hermosos en su trayectoria, sobre todo si fueran predestinados a ser captados por ese otro fenómeno. la fotografía. aahh. son dañinos al dejar cráter, igual que la fotografía al dejar constancia. o reproducción en papeluchos maltratados con química o pixeles pixóticos. suelen ser así los meteoritos. no saben ni pueden desintegrarse solos, necesitan del choque para hacer mella, y dejar cavidad hueca e infértil a partir de... aunque luego se conviertan en lagos, valles, jardines improvisados. así son. los meteoritos;casi queriendo ser astros y no serlo. son puro destello. chispa que
se produce por la incandescencia temporal... ah, porque nada es eterno, apúntalo todo en el hielo. sí, el mismo que se está derritiendo por doquier. todo esto le sucede al meteoroide a causa de la presión de choque. fuácata tracatá. el aire atmosférico puf y paf se comprime al chocar con el cuerpo, su cuerpito y, al aumentar la presión, aumenta la temperatura, que se transfiere. cuerpoAcuerpo ardiente bocAboca reseca y todo sin fricción frotaquefrotalatota sólo por choque. bam y bum. tomadalecoge. choquegolpehuella.
photos/top: Roberto Kusterle
mi cerezo se anuncia, me dijo eLLa hace unos días. en cualquier momento va a explotar, como tú y tus berrinches pasionales, dice y se ríe. prettyINpink, digo pero se le escapa el empate de la frase, eLLa de otra época. al colgar lo pienso, aahh, en cualquier minuto ese orgasmo cerezal y yo tan lejos. se me hacen agua los ojos la boca el olfato al ver la primera imagen que me llega. spinwhoosh, brotecitos casi en flor, lento él que ya las magnolias y la forcitia son y él tan rezagado. ahLAespera. cómo le gusta hacerse esperar, malvado.
Llevo meses en un trópico desajustado en purgatorio. Sombras, penumbras, ecos de lo ido. Me rodean sólo malas noticias y peores diagnósticos. Estoy harta de las muertes anunciadas y por lo tanto pendejas. La muerte debe ser traicionera e inesperada, trapera. Porque, quién querrá prepararse para ella. Nadie. Nadie dispuesto a tal desperdicio de tiempo. Harta entonces de lo humano, su mísera cobardía, y sobre todo de mi falta de valor para seguir cargando tanto, me arremeto contra el mar. Vestida, no importa como ande, lo he hecho múltiples veces. Al agua me tiro queriendo ahogarme de su belleza en medio de toda esta agonizante muerte en cámara lenta que la vida le regala a mi padre, un hombre bueno, de los que no se merecen este final de mierda. Él que nunca siquiera pensó que era mortal, mi viejo.
Foto Ángela Burón