7.28.2017

miRarYmiRarYmiraR

a veces, cuando no puedo dormir, que sucede con frecuencia, y me niego el placer de pensar en mis obsesiones, me pongo a mirar instagram, donde nunca posteo nada porque es más o menos la misma idea de... qué necesidad tiene tanta gente de seguir pariendo hijos, cuando hay tantos y sobran los desgraciados y abandonados... 

pero hoy en día, cuando todos somos fotógrafos y el exceso de fotos es apabullador, mirarPORmirar me encanta porque al fin y al cabo, fui fotógrafa de oscura narrativa y hoy soy narradora a base de pura imagen oscura y por lo tanto, de una u otra forma, soy perenne voyeur, no importa cómo lo haga. y como soy glotona y de finos gustos, a pesar de sucia de-mente, pues en mis madrugadas vacuas, en las que no me pongo a trabajar por pura hueva, me inclino a mirar fotos de comida, diseño, arte, and weird shit in general... entonces, claro, después de tanta bobería instagramensa, se empiezan a ver patrones cansones... como estos, por ejemplo:

* a ver cuánta mierda se puede hacer con Nutella, que para mi gusto es demasiado dulce y empalagosa y como que no, gracias, porque ya, de hecho, parece mierda... nah, paso.

** huevos rotos, chorreados, sobre loquesea... me gustan los huevos, pero los detesto con la yema líquida... pero ahora, está de moda añadirle huevo a todo. mi ojo fotográfico está convencido de que es porque el amarillo y el blanco se ven bien en casi todo, con tanto filtro y traqueteo de imágenes. entonces... paso. 

*** postres exagerados con helados/cremas/ralladuras/donuts y cuanta mierda encuentren que ponerle hasta que parezca montaña de desechos a punto de derretirse y derrumbarse... guarrerías de lo exagerado, really. esta gente no ha oído hablar del minimalismo y el less is more... tanta elegancia, para qué...

****hipsters, sus barbas y tatuajes... nada como vivir en el siglo 19 con todo y ifon electrónico enchufados 24/7 y tal, no? pues no. y eso de hacerse el sabihondo, ser conosseur desconociendo la historia profunda de esta salvaje humanidad, pues no y no. esos tatuajes por todo el cuerpo, --porque ni se les ocurre que un día van a ser unos viejos arrugados y horrorosos-- hasta en la raja del culo, en las tetas, en el pene...  

*-*-* mmm, btw, lo de pene me recuerda una anécdota, sobre un pene tatuado y atravesado por una argolla. es un cuento cruel, horrible, pero... ahí va...  SIGUE


érase una vez hace décadas --así que no había hipsters, ni huevos ni tanta Nutella-- durante una cena donde casi todo el mundo se consideraba artista... ya saben, ese peligro de no querer entonces ser humano "normal"... y donde también había una stripper, novia de uno de los artistas.       

ella también era artista, del sexo, había dicho en algún momento. comíamos, bebíamos y charlábamos... algunos fumaban e inhalaban, y todos, pero todos se reían flojo, hasta yo, embriagada de bohemia. de pronto alguien dijo, o gritó: cock. fue la stripper, quien mientras masticaba cualquiera de los manjares, de pronto dijo que tenía ganas de comerse una polla or suck-on-a-cock, para ser exactos. para decirlo, se había parado en una silla, contoneándose, porque era stripper y ya saben. casi todos se desmoñingaron de la risa, borrachitos y adictos, menos yo, que la miraba seria y profunda. porque no sé si saben, pero yo ni bebo ni fumo. no son esos mis vicios. por eso, era yo tal vez la única clara, observadora acostumbrada a beneficiarme de las debilidades de otros, y la única experta voyeur con ganas de joder. la stripper era asiática, y pequeña de cuerpo. su novio era --y digo era porque el hígado se le reventó a temprana edad y ya no existe, solo en estas memorias-- un tipo muy interesante, tímido, inteligente y talentoso, pero alcohólico. 

él la miró con los ojos caídos y una sonrisa torcida. era un tipo alto y bien parecido, empezando a quedarse calvo, de voz profunda y casi sexi. todos se reían y la stripper seguía contoneándose y gritando descripciones vulgares de cómo se iba a comer la polla que le apetecía. entonces, entre las risas, le dije, shakesperiana y todo: much ado about nothing if you don't just do it, babycakes... y más o menos flotó un silencio incómodo... do what, me escupió la stripper, jodida hasta lo más profundo y tambaleándose. su novio, hecho casi un ovillo intentó levantarse con mucho esfuerzo, diciendo: this god dammed cuban, she's right... you gotta suck my cock now, right now... y empezó a abrirse la bragueta entre aplausos, gritos y ohmygods de la audiencia a punto de hacer critique de tremendo performance. yo sabía que él iba en serio, porque lo conocía de años y cuando se emborrachaba, la timidez se le escondía. pero no estaba segura de ella, la stripper, y cuán atrevida fuera, pues la acababa de conocer esa noche porque era una novia reciente. el talentoso artista borracho al fin logró llegar a la meta y se sacó el pene, flácido y tatuado, cuya punta estaba atravesada por una gruesa argolla. negaría si no confieso que me pareció brutal, la imagen del pene atravesado por el metal, pero fascinante a la vez. la stripper se había puesto a chillar en medio de todo esto, gritando: mine-mine-mine y lamiéndose los labios. lucía ridícula por lo borracha que estaba, pero aquello ya se había convertido en un circo romano, con algunos pidiendo la felación con voz ronca y otros muriéndose de la risa. como dije, allí todo el mundo estaba borracho y knockeado menos yo, que solo tenía la barriga llena y seria quería ver hasta donde llegaría la sangre. sin mucho atraso, la stripper ya estaba en posición melamamo y había empezado a succionar, pero al artista tímido y talentoso no se le acababa de endurecer el pene. las risas seguían, junto a las groserías, y mis ojos claros de humo y alcohol empezaron a notar que los ojos del hombre se aguaban mientras la stripper ya casi se lo mordía en el intento de levantarle el pene. aquello se estaba poniendo feo, y algunos se dieron cuenta, tratando de parar el espectáculo. pero el artista ya se había enfurecido porque no se le paraba, o porque ella se lo mordía, y empezó a golpear la mesa y tirar vasos al piso, y la stripper a reírse de él, gritando: gotta get me a real cock... give me one, please... y claro, entre tanto borracho, saltaron voluntarios y en un santiamén, mis ojos se posaron en otros tantos penes... casi ya duros y la stripper, feliz, empezó por aquí y terminó por allá...

mientras muchos aplaudían y otros se iban, disgustados, el novio sollozaba en su silla su borrachera e impotencia y yo, mirando todo aquello pensaba que cuando lo escribiera --porque sabía que lo iba a hacer algún día-- tendría que enfatizar que la belleza del arte de ser artista radicaba, en verdad, en la fealdad del arte de ser humano. porque todo un arte, nosotros...

y bien, siguiendo con instagramensa, decía que me gusta mirar fotos de...

4 comments:

Miguel Iturralde said...

¿esto ocurrió de verdad o es licencia sonorista?

no participo de ninguna red social pero una vez me animé con Instagram, abrí una cuenta y subí una media docena de fotos que, por supuesto, nadie ha visto. el internet ha abierto las puertas a todo el que pretende conseguir sus 15 minutos de fama. y está bien, nada malo en eso, excepto por la cantidad de imbecilidades de las que somos capaces los humanos. sin embargo, una vez no podía quitarle la pantalla de cristal a la lámpara de un ventilador de techo porque la rosca se había soldado con la humedad y temía quebrarla si la forzaba. en youtube encontré una sugerencia que parecía súper wacky y resultó una solución súper ingeniosa.

sonora y matancera said...

jaaaa, qué cómico eso de licencia sonorista... cuando me tiro hondo siempre dudas de mi sinceridad d'auteur.... pues sí, sucedió. cuando la gente levita, a lo surrealismo mágico, entonces ando inventando, pero esto fue real, aunque surreal por inesperado. el mundo artístico siempre ha sido muy decadente, pero para no juzgar, digamos libre... el artista se libera a través del arte, y el sexo juega un gran papel en eso... además, en este escenario que describo, todo el mundo estaba super pasado de todo... menos yo, que ni fumo y apenas bebo... un vinito y ya, me mareo. y es que no me gusta perder el control porque en eso radica mi capacidad observadora... donde único me dejo ir es en lo carnal, pero siempre en control. dominatrix que quería ser una y tal...
espero que todo siga bien con tu familia. abrazo virtual...

Miguel Iturralde said...

no, sono, no dudo de ti, pero hay que reconocer que eres una escribana única, y por demás señas, cubana... aunque dicen que la proclividad de los cubanos por la hipérbole es un mito :-)¡estoy jodiendo!.

Ves, vengo acá a distraerme un poco, estamos lidiando con la enfermedad del cangrejito -el de mi signo zodiacal, y no soy el paciente- y el panorama no es nada promisorio. Un abrazo.

sonomataumo said...

Ay, Miguel, cuánto lo lamento. No nos conocemos, pero te aprecio. Me diste mucho ánimo durante la enfermedad de mi padre.
Saberte uno de mis lectores me agrada mucho pues desde siempre has sido uno de los comentaristas de blogs cubanos que ha demostrado tener cultura, humor y modales impecables. Te mando todo el apoyo posible por esta vía. Abrazo, y fuerza. omu