8.21.2015

:untitled:


con tus tetas mojadas en el cuenco de estas que fueran mis manos, todo el secreto de las capas de la cebolla chorreándonos --y lo que esconden sus aromáticos murmullos de sollozos sin llanto-- como por encanto apartándose tus nalgas, aún con las axilas tibias en los que fueran mis ojos y la huella del café cargado en la lengua clavada con tu sexo hincado como flores caras en búcaros baratos, con la boca abierta y fría del agua helada del vaso de peces roto, entre tus piernas cenizas acumuladas de troncos talados --leña espesa-- tantos restos recortados en las mesas de tiras de cuero desangrándose, con tu vientre contra el poyo de la ventana --cara al sur-- sus polvorientos vidrios viejos reflejándote inclinada, abriéndote a mi norte gris, estos que fueran mis brazos cerrándote, el peso mutuo cincelando grietas y en movimiento la madera aplastando --tal vez afuera lloviendo, quién sabe-- en desespero abrazo pezones, ombligos y botones transparentes rompiéndose, mojando de flujos crudos el colchón de repuesto --sin vestir y desnudo como tantos cadáveres idos reposando olvido en sus muelles-- entre paredes que no llegan al techo donde flotan los que fueran mis astros celestes, apagados en la envidia de contemplarnos porque tú y yo comiéndonos, efebo manjar entero, y en la bañadera tupida aguas negras y peces de piedra petrificados en la ansiosa espera mientras pasan los trenes --mudos silentes pasajeros como el futuro frívolo y singular cambiante que nos esperara-- en plural alternando imágenes y mujeres disueltas sobre esos muros que no llegan al cielo de lo que fuera mi boca donde te esfumas, te diluyes savia espesa y se inclina el piso con su peso todo al sur: las tablas de madera rebotan; el poyo de la ventana se quiebra; los vidrios saltan; las tiras y recortes flotan, vuelan, hablan y gimen en lo que fueran mis oídos como tantas vísceras alojadas en la garganta y --el viento hecho lluvia o la lluvia hecha hielo golpea las ventanas, sucias, cara al sur-- asfixiada por tus tetas secas en mi boca con estos dientes encenizados en la porcelana descascarada de la bañadera hueca hundiéndose en el techo que no llega a ningún lugar más allá del cielo y los muros, cargados de imágenes aún por revelarse se doblan bajo las alas de los cadáveres ardientes que fuimos somos seremos --lumínicas y transparentes fragmentos de las capas de la opaca cebolla entera-- siempre despedazadas bocas de vulvas rotas, colgantes, ligeras en el viento, la lluvia que sopla en furia-- y nosotras tan ajenas justo en ese momento ya mudas, sin voz, pasajeras de los trenes que pasan chirreando sobre rieles desviados descomponiendo vidas opuestas que corren paralelas, y luego ya el silencio, luz intermitente de sombras y rayas, dibujos en la arena, el vaso de palmitas blancas deslizándose de tus dedos y mis manos sujetándote en la arena mientras caen las hojas y el sol evoca luz del sur, a través de la ventana de vidrios rotos, sucios, aún reflejándote, en retroceso y yo allí aún tibia, a pesar de tantas muertes

© om ulloa

foto: Robert Mapplethorpe

3 comments:

Anonymous said...

Hasta de cadáver I wish you love. Era una canción que te gustaba mucho. Esto te quedo bello. Sin tregua y muy tu estilo. Abrazo mi vida

Anonymous said...

Ommm omg ommmm

sonora y matancera said...

756 gracias. love is always welcomed.

1137 om thanks your visit