7.14.2015

DElaNadaOtodoLOcontrario


Foto: Francesca Woodman


eLLa me mira. se merece alegría, si existiera. a borbotones y chorros se la daría por tubería, y sin embargo plomería tupida la mía. cloaca yo de aguas turbias y apestosas donde me revuelco, disolviéndome. plop plop fizz fizz oh what a relief it is... 

pareces un zombie, dice al fin, con esas ojeras... la miro, tan frágil sosteniéndome en sus hombros fuertes de mujer de tierra, profunda. me acerco y caigo largo rato en su abrazo. me hundo, plomiza. paso la lengua por su cuerpo suave. de qué podría hablar mi lengua si no. beso su mirada húmeda. trago su voz tranquila. al tacto los músculos de sus brazos susurran ecos de deseo. y qué mejor regalo...


no se lo digo, pero mi padre solloza en un rincón. destruido y yo con las manos de su sangre. déjame llorar el horror, una y otra vez, lo escucho y no lo quiero mirar. no con mis ojos en quiebra. no con mi madre metida en mi oído. susurrándomela, la vida. la que nos gotea encima, ácida. aterrada me hundo en eLLa efervescente y fértil, queriendo brotar semilla y volver a nacer.

de otra vida --aquella sacrificada en inútiles duelos-- recuerdo haber colocado un complicado retrato de mi madre justo enfrente de la cama donde pretendía renacer envuelta en otro regalo. porque agria la vida inLoop, se endulza constante en regalías.

era una pieza elaborada de fragmentos torndistorted. porque eran tiempos de búsqueda y había que romper para edificar identidades superpuestas, transiciones. y aún... entonces los ojos de mi madre sostenían la mirada de quien se acercara al marco donde la enjaulé, su puño alzado sobre un muro al fondo de la imagen. observadora de mi vida, a diario en la distancia. y como siempre, constante el reproche.

allí sus ojos calaban nuestros cuerpos jóvenes. cada noche con su día. nos reíamos, desafiantes, antes de despedazarnos la ropa deslizándose por el agujero del pupitresilla. en vano. porque todo en la vida es en vano. después del ocaso de las vanidades, nada. y miro a mi padre en el rincón donde sé que ya habita, pero no lo veo. porque hay que ser ciego para no querer ver. vernos. no querer ver nos. nada ni nadie.

cada dia se me cae un dedo, le digo a eLLa luego, suspirando. estamos en el después donde nos deposita el deseo, en las penumbras de la casa quieta mientras afuera otros pretenden que la vida es eterna. por eso no puedo escribir y rechino los dientes. eLLa resopla mientras me corta las uñas. 

ajá, dice y sigue atenta a las cutículas. ya los ojos los perdí hace décadas, balbuceo mirando al techo. todo es absurdo; nadie dice nada nuevo, he dicho y me hundo en el agua, sin respirar. hay que morirse ya. lo pienso pero me lo trago porque sé que al sacar la cabeza él me observa. no, es solo eLLa que me mira seria. peor, le fallo a los dos. tú y todos... "artistas-amiguitos-tuyo" sólo reciclan, mi amor. todo se convierte en compost, dice. y se ríe, comiéndose la última "ese" adrede. sonrío. en la bañadera dejo que eLLa me acicale. estás hecha un desastre, me regaña. hay que pelarte, me dice al oído mientras me echa agua tibia sobre el pelo. y chorrea, el agua que se mezcla con el llanto inútil, flojo. de la nada o todo lo contrario.

en serio, mira, cada día la lengua se me vira más y más, le imploro. por eso no puedes casi hablar, dice sarcástica. y mírame el cabello que blanquea de sólo sudar. sí, de sudar años, dice y me pasa la mano sanadora entre los mechones y su mano tibia descansa en mi cuero cabelludo. cuando me toca siento fugaz la paz que tanto anhelo. pero no te voy a estar tocando todo el santo día, diría eLLa, realista y pacífica.

mis vocabularios implícitos ya no saben qué decirle para que intente interpretar entre líneas mi diccionario convulso, encenizado. es hora de recapitular, digo. nunca, dice eLLa y me abraza. por fin me duermo, mientras a lo lejos, desde todos mis muros tantos ojos me miran, tan vivos como muertos. 

No comments: