5.07.2014

bêteNoire

de ignorante adolescente, me gustaba pensar que bête noire significaba boina negra. me negaba a confirmar la definición en los libracos que tanto amaba y odiaba porque me la temía. mi amor por las palabras me impedía, ayer y hoy, aceptar su de fi ni ción. si a sono io no le agradaba, prefería entonces el desliz entre lengua ajena y lengua propia que yo creaba, a mi antojo. era una etapa, que continúa, de infantil rebeldía en contra de normas, reglas, dictados. por eso, ayer y hoy, me gusta(ba) inventar palabras para entretenerme y agilizar la masa gris, para evitar el negro y el blanco... dizquen que digo. y porque las palabras siempre fueron mi compañía en momentos de soledad y tristeza, la salvación. hubo un tiempo que leía diccionarios antes de acostarme, sedienta de nuevas palabras para alimentar los sueños. a la deriva abría el libraco en cualquier página y en ella me zambullía a bañarme en fonética y tiempos verbales, gramática y ortografía. qué bitonguería, yo misma me decía, pero era como leer la biblia para otros. dejé la costumbre por lo pesados que se me empezaron a hacer los diccionarios, me dije un día, desafiante. sono io puede y debe inventar su propio vocabulario. y en esas estoy. por lo tanto, llevo décadas totalmente incomprendida, por razones obvias. SIGUE

y qué bien, pensaba de adolescente, que tengo la cabeza grande y me caben muchas palabras y muchas boinas bêtes noires, me decía engañadora, pronunciándolo también a mi antojo, elevando la e como un puente y redondeando el oi con gusto mientras reía, a veces hasta encasquetándome mi colección de boinas mientras apretaba la boca frente al espejo en esas boberías de juventudes idas. sí, boinas, porque a los doce años todos los poetas se tenían que poner boinas, recalcaba mirando fotos de neruda et al. ah, porque yo era poeta --que nunca poetisa, palabrebaje sexista-- de versitos cursis y dibujitos caligrafiados en papel de china donde arañaba los nombres de todas las efímeras féminas con plumas estilográficas que hallaba en cajas polvorientas en los rastros donde los ilusos comprábamos los despojos de otros. así, modelaba mis boinas frente al espejo del viejo escaparate del apartamento de Ayala, pespunteado por manchas de humedad, mientras pensaba en la ciracubana y aquel primer roce de encanto con sabor a café en otoño. en los cines no me las quitaba, resultando en un chicle volador lanzado en la dirección de mi melena en el cine Ventas, teatrillo de tanda doble justo al frente de la Monumental Plaza de Toros de Ventas, en aquel Madrid que entonces era tan mío. allí, en la aromática humedad de calcetines sudados y cáscaras de pipas y humo de cigarrillos nos pasábamos horas la compa y yo, proyectándonos un futuro compartido que nunca llegó cómo lo soñamos. así, fui coleccionando boinas casi casi como tantos amores semiplatónicos, y sobre mi largo pelo azabache se posaron las boinas con visera, francesas, gallegas, escocesas... y las cubanitas halladas al azar, siempre llamándote con esa voz tan ajena y familiar. 

al llegar a la universidad, ya en suelo americano, de nuevo, al principio me las ponía casi a diario, con el necesario look de desparpajo de rebeldeSINcausaCONganasDEjoder que era la moda. más tarde, en segundo o tercer año universitario, decidí que al carajo con las boinas. ya para entonces --enterada que sólo las “tanias guerrilleras” de la aparasosa izquierda artística las llevaban en ignorante tributo al meti-ché, colocadas de lado sobre pelo un toque grasiento y mirada agresiva-- había superado la modita. a mí, cubana exiliada gracias a nuestra gran bête noire castrista, me daban risa esas nenas, tan progres que se creían y tan sosas para todo, puedo atestiguar con evidencias. porque claro, si vas y te crees poetartistafotógrafa y la imagen-sazón-palabra es tu doble muleta de elección para cojear por la vida, en tu cama-catresutra caben-todas y te has de revolcar con alguna que otra "taniaLAguerrillera" tarde o temprano. sí, porque, beretONnoirCapellini, my sono io had by then fully discovered the beat of her own sexual lesbidrum and was marching to it with fructiferous multidiscipline, with a MO of quantity-beats-quality propio de la época. 

fue en esos tiempos preuniversitarios de alborotada sexualidad que por fin acepté, aunque aún con cierta inmadurez, la definición correcta del término bête noire. porque claro, había que vivir en la realidad, escuchabas por todas partes, a pesar de lo surreal de lo que nos rodeaba. la aceptación vino de la mano, mejor descrita como zarpa, de una joven bestia negra sentimental. en plena frente el zarpazo, de repente vaciándome toda la materia musaráñica que tanto me gustaba enriquecer con palabrejas. zas chas, toma esta advertencia, sono io, y deja de hacerte pajas con el diccionario y espabílate y agúzate, que estas fieras, a partir de ahora, van en serio aumento, boinas-no-more. oh yeah, i´m ready. aquella garra se lo llevó todo de un gesto veloz e inesperado antes de los dieciocho. eres mía, vociferó la bestia antes de ser aborrecida. porque las bestias, sobre todo las que se llegan a convertir en bêtes noires, empiezan como ángeles sublimes, hermosos, cantarines, delicados, suspirables, husmeables y encantadores antes, mucho antes de ser detestables. casi. de mis cejas, tan gruesas, quedaron apenas dos líneas de tinta semilíquida desdibujadas y alzadas sobre la fina y joven dermis aún en choque de asombro. mis ojos, enormes y lúcidos hasta entonces, quedaron apenas truncados trocitos de vidrio opaco enfocados en la sombra de la bestia en su huída. hoy en mi ventana brilla el sol... ¿por qué te vas? quejacantaba jeanette como cursitrasfondo a tal escena, mientras la primera bête noire de mi semiadulta vida se alejaba, su esquelética sombra perdiéndose en una nube de arena 

¿eficaz limpieza total de musarañas en la cabeza de sono io? diríase, pero no, qué va. lección apenas aprendida. a partir de ese momento se multiplicaron con velocidad insólita las bestias, ya muy bien definidas a medida que desaparecían las boinas. sin embargo, esa primera experiencia bestial, hay que decirlo, fue también el despertar a un nuevo goce carnal desde donde, poco a poco, la calidad fue superando las expectativas y una amplia puerta se abrió a otro mundo que dejaba atrás el sentimentalismo adolescente para vertirse en la búsqueda culminante de la felicidad sexual, que parecía la coraza ideal, por así llamarlo. fue un bifurcado sendero entonces el que me conduciría a un sin fin de bestias, cada cual más pura y blanca al inicio de su negro y bestial final. quedarían varias plasmadas chirriando en cada articulación como aviso de esa artritis doliente reuma que iría paralizando el malabarismo físico con que sono io se empeñaba en ascenderlas a convivir entre estrellas y luceros, por hacerlas siempre maravillosos ángeles que flotaban ligeras y silentes, desparramando espuma cálida por labios y labias suculentas. y todo a pesar de que mi cabecita, entonces ya llena de mierda gris, insistía que aquella prematura bête noir de juventud se quedara plasmada como pieza de alerta central del futuro rompecabezas. pero sono io es terca y obsesiva, y entre dientes siempre escupía los desechos que le dejaba cada bête noire, que encorvadas y envueltas en sus negras capas se alejaban con la boca chorreante de su fresca sangre, la que siempre emana de la inevitable última mordida. esa del amor después del amor y otros colmillos sueltos.

así, hoy como ayer, todas las eternas fierecillas que se revuelcan en el sendero del olvido, surgen de vez en vez a aullar entre las escamas y cenizas, verdaderas admirables bestias todas. es un buen ejercicio para justificar su innegable definición y quitarse la boina que otrora acariciara sus delirantes melenas y espesos cabellos gruesos y dejar al descubierto lo calvo y desierto que de todas queda.


17 comments:

grettel j. singer said...

hay un disco de bryan ferry que se llama bete noire, y recuerdo que en ese momento y aún hoy en día yo le digo la beta de la noria, pues no soy buena para ciertas pronunciaciones.

ahora me dio ganas de escuchar a bryan ferry...

bueno el relato.
besos y good morning!

sonora y matancera said...

ese álbum es uno de mis favoritos... la canción que lleva el mismo título... muy chévere

grettel j. singer said...

a mí la que más me gusta es mamouna, de otro disco. es la canción que pongo en repetición para escribir. qué voz tan bella, me encanta.
besos

Anonymous said...

Las boinas no me gustan me recuerdan al Chè,a Tania y a las MTT,me sudan la cabeza,aunque tienen su encanto.

Anonymous said...

Tu sigue cocinando ese ajiaco en tu cazuela ta sin llegar al fondo donde no hay ni raspa. Terca obsesiva es poco.

Anonymous said...

Yum otra vez a tus andadas Camacatresutra!!! Love IT. En serio que describes estas cosas como nadie, armando tremendo revolico y arrastrandome. Me gusto esto. Sigue ahora con cada bestia, que las quiero ver bailar saltar en ese catre. Jeje

Anonymous said...

Jajaja Tania guerrillera artista jaja Tania de Brugers? Oh no Sono no caíste ahí. Es verdad lo que dice tu stalker, que estos enredos solo tu sabes llevarlos al final. M

Anonymous said...

Bestia y abajo anti animal y el video de los pendejitos. Adonde vas con todo esto? Por qué te cortas y recortas de Cuba ? Incomprendida dices pero eres tu quien lo complica todo. Deja esto ya.

Miguel Iturralde said...

a mi me gustó el video de los pendejitos...

sonora y matancera said...

gracias por la visita y comentarios, nenes.

1201 mi cazuela está desfondá hace rato, papichulo. no hay fondo, esto es eternoooo.

126 Jeje ¿te gustó? pues gracias. qué va, a ti solo te gustan los relatos mujeriles, nena. sabes, es peligroso eso de ponerse a describir recuerdos, por eso trato de hacerlo a intervalos cautos... jejecita. pon tu a saltar y brincar a tus bestias y entretente mientras tanto. pórtate bien, anda.

157 gracias. ma chi é Tania de Brugers? mmm, si te refieres a la performartistoide cubana, oh no, Sono doesn´t go there... las artistas están vetadas en el sonomundo. partista yo, vaya.

1051 ay nene, deja eso tú. mira que te gusta la bobería en bandeja. disfruta y deja disfrutar. yo voy adonde me salga del área esa que cubren los pendejitos, vaya.

Miguel jaaaa. gracias por el pendiente apoyo. la verdad, aprecio tu sentido del humor y me sorprende the lack of thereof. saludos

pórtense bien, nenes. you are always welcome. omu

Yooooo said...

Como se pierde uno cosas cuando se va de vacaciones. Me gusta esto de las bestias imborrables, tan cierto. Tu vienes siendo una, pero agradable. A mi también me gusto el videito de los pendejitos btw.

Anonymous said...

Cabezona eres en todos los sentidos. Así qué eres amiguita de la mujeronga. Buen par de pájaras. Ño

Anonymous said...

Interesante relato Om. Me llama la atención que digas que no te gustan las artistas si tú eres una. S

Anonymous said...

Lo que a la omsono le gusta es el artistaje.

Anonymous said...

Sono ese primer zarpazo bestial es el que abre la brecha. Por ahi se cuelan todas las otras bestias. Lo has descrito bien y demos trade que auntie lo niegues eres sentimental. Saluditos. E

Anonymous said...

P partista bestial tu sonorita, muy cierto. Tu que Siempre andas duchampaneandolo todo. Deconstructing out of the box. Bs

sonora y matancera said...

Gracias a todos por la visita y comentarios. Esta bestia del artistaje anda artísticamente cansada. Saludos.